Un hombre de 36 años que cayó el pasado lunes en un control de rutina en la zona noroeste de Rosario fue llevado a audiencia imputativa por un asesinato. Se trata de Ramón Agustín Ferreyra, a quien se le atribuyó haber participado en el homicidio de Andrea Verónica Zeballos, perpetrado el 10 de enero de este año en las inmediaciones de 27 de Febrero y Brasil, en barrio Godoy.
Ferreyra fue aprehendido en un procedimiento del Comando Radioeléctrico en Forest y Pasaje Peatonal, donde los agentes constataron que tenía pedido de captura desde el 19 de enero. De acuerdo a los indicios que expuso este miércoles la fiscal Agustina Eiris, fue uno de los dos atacantes de Zeballos, quien recibió varios tiros en la cabeza y falleció en el acto.
Según el legajo, los agresores fueron Ferreyra, que manejaba una Benelli sin patente, y Geremías Uriel Campos (19), que iba como acompañante. Campos fue arrestado ese mismo 10 de enero en Pasaje 1.847, a la altura de Biedma, con una pistola calibre 9 milímetros con la numeración suprimida y la moto usada para la emboscada. Cuatro días después, el supuesto sicario fue imputado y quedó en prisión preventiva efectiva.
Al término de la audiencia de este miércoles, la jueza Luciana Vallarella ordenó la prisión preventiva efectiva por 60 días para Ferreyra, a quien la fiscal también acusó por la portación ilegítima de la pistola calibre 9 milímetros y haber usado una moto que había sido robada el 7 de enero de este año en French al 900.



