Un transero de Carcarañá y un ladero fueron condenados a prisión perpetua tras ser hallados responsables del asesinato de Gonzalo Darío Cucit (36), un joven oriundo de Correa que fue ejecutado en Luis Palacios el martes 30 de julio de 2024.
La investigación del fiscal Aquiles Balbis estuvo sustentada en testimonios, peritajes de celulares y filmaciones, y develó un móvil: Cucit tenía problemas de consumo de drogas y se había endeudado, por lo que decidió vender su Ford Fiesta. La transacción resultó ser una trampa mortal, ya que los homicidas le robaron el vehículo y lo mataron en busca de impunidad.
En los Tribunales de San Lorenzo, Balbis llevó a juicio oral a Ramón Alberto Rojas (59), domiciliado en las cabañas del Parque Sarmiento de Carcarañá y sindicado como vendedor de drogas; y al bonaerense Iván Castillo (36).
La dupla fue condenada a prisión perpetua por el delito de homicidio criminis causa en calidad de partícipes necesarios.
Rojas y Castillo fueron detenidos por la Policía de Investigaciones de San Lorenzo en los días posteriores al crimen, a medida que los detectives fueron desandando el camino de Cucit, cuyo teléfono y vehículo, un Ford Fiesta, a la fecha siguen sin aparecer.
Para ello fueron esenciales las cámaras de Carcarañá, que sobre la Ruta 9 captaron el paso del Ford Fiesta de la víctima y su encuentro con la Ford Ecosport de Rojas, quien era el interesado en comprar el auto: “Ofreció más plata que las agencias de autos”, señaló un testigo. Rojas iba en compañía de su ladero Castillo, dijo el fiscal.
El impacto de las líneas telefónicas de ambos coincide con el recorrido de la víctima hasta Luis Palacios, dice la investigación, que fue refrendada este jueves por el tribunal integrado por las juezas Marisol Usandizaga, Brenda Coassolo y Griselda Strologo.
Ese martes de julio, Cucit se retiró de su casa en Correa a las 19.20 para encontrarse con Rojas y concretar la venta del vehículo. Una transacción que había sido acordada, ya que antes, el 18 de julio, Cucit le había entregado los papeles del Fiesta.
Cucit tomó la Ruta 9 y condujo hasta la intersección con la Ruta S26, donde se encontraba Rojas. Tras algunos minutos, la Eco se retiró por Ruta 9, seguida por el Fiesta. Ambos vehículos se desplazaron por esa ruta hasta Roldán e ingresaron a una estación de servicios en Ruta 9 y Urquiza.
A las 20, luego de una breve charla entre Rojas y Cucit, se retiraron por Catamarca (Ruta 9) hasta la intersección con Ruta A012. Luego tomaron la 34, con destino a Luis Palacios.
Frente a la entrada de la estancia Santa Eulogia, los ejecutores del crimen despojaron a Cucit del Fiesta y de su celular, y lo mataron de cinco tiros. Lugareños escucharon las detonaciones entre las 20.30 y las 21. A las 22, reportaron el hallazgo del cuerpo.
Rojas y Castillo fueron condenados como partícipes necesarios, ya que no pudo establecerse a ciencia cierta quién ejecutó los disparos, dijo el fiscal Aquiles Balbis a Rosario3.
“El único inconveniente de Gonzalo era su problema de consumo”, señaló una declaración de un familiar. La víctima, pese a ganarse la vida trabajando en la cosecha, llegó a gastar 200 mil pesos por semana en cocaína, adicción que lo obligó a vender pertenencias y, en última instancia, su vehículo.
En la denuncia de paradero que hicieron los familiares de Cucit el 31 de julio en la comisaría de Correa, Rojas ya estaba mencionado, un dato que fue determinante para encaminar la pesquisa.
En el caso de Castillo, señalado como un errante cuyo último domicilio fue en Cosquín, un elemento lo comprometió seriamente. En su celular, que fue incautado en la cabaña de Rojas, los investigadores encontraron la tarjeta de memoria del celular de la víctima. El dispositivo había sido formateado, pero un análisis digital forense recuperó fotos que había tomado Cucit, donde se lo podía ver tocando la batería o con sus mascotas.
Durante la investigación penal preparatoria (IPP) también estuvo detenido un sospechoso identificado como Claudio “Mono” Martin. Lo habían imputado como partícipe del homicidio porque, según la acusación, puso en contacto a Cucit con Rojas para simular la compra del Fiesta. En su casa había un cuaderno con anotaciones que confirmó que Cucit estaba endeudado con él. Pero además una cámara captó que Rojas estuvo en su casa antes y después del crimen. Como sea, este hombre se quitó la vida en prisión, según publicó el portal SL24. En una de sus declaraciones se había dicho inocente.
Al cierre del juicio oral, este jueves una herman de Cucit dijo a la prensa: “Siento un gran alivio: se hizo justicia por mi hermano. Ahora va a estar tranquilo. Los tipos van a estar presos por mucho tiempo. Se lo merecían, porque la verdad es que mi hermano no se merecía que le hicieran lo que le hicieron".
“Agradezco a Aquiles Balbis, el fiscal que fue la persona que llevó el caso adelante. Hace 2 años que está con esto y la verdad es que es un trabajo muy bueno, excelente, y estoy muy agradecida con él. Mi hermano y mi papá van a estar los dos descansando en paz porque mi viejo también, a causa de todo esto, falleció. Le agarró una gran depresión y eso lo llevó a la muerte; le agarró un cáncer y lamentablemente ninguno de los dos está con nosotros hoy en día”, dijo la familiar de la víctima.



