Luego del homicidio de Ian Cabrera en una escuela de San Cristóbal, se disparó una seguidilla de amenazas en instituciones educativas de toda la provincia. Según informó el Ministerio Público de la Acusación (MPA), ya se registraron alrededor de 404 denuncias, con un dato que sobresale: más de la mitad corresponden a Rosario y la región.
De acuerdo al relevamiento oficial, 238 casos están en la Fiscalía Regional Nº 2 (Rosario), muy por encima del resto de las jurisdicciones: 75 en Santa Fe, 33 en Venado Tuerto, 23 en Reconquista y 35 en Rafaela.
Las amenazas se realizaron a través de carteles, pintadas y mensajes que advertían sobre posibles tiroteos, y en algunos casos estuvieron acompañadas por armas reales, réplicas o material balístico, lo que encendió aún más la preocupación.
Desde el MPA indicaron que todos los hechos son investigados como delitos y que ya se ordenaron múltiples medidas para identificar a los responsables. Hasta el martes 21 de abril ya se habían realizado 11 allanamientos y 16 requisas domiciliarias en distintos puntos de la provincia.
Como resultado de esos procedimientos, se secuestraron 51 elementos de interés para las investigaciones en curso, entre ellos celulares, computadoras, armas blancas, armas de fuego, pistolas de aire comprimido y municiones.
Además, al menos 73 personas fueron identificadas, de las cuales 23 corresponden a Rosario. Uno de los datos más sensibles es que el 95% de los involucrados son menores de edad, lo que marca un fuerte componente juvenil en este tipo de episodios.
El llamado a los adultos por el acceso a armas
Ante este escenario, el MPA hizo un pedido explícito a padres y adultos responsables para reforzar las medidas de seguridad en el almacenamiento de armas de fuego y material balístico.
Remarcaron que deben estar guardadas bajo llave y fuera del alcance de niños y adolescentes, y recordaron que la responsabilidad en la guarda es clave para prevenir situaciones de riesgo.



