Una familia de Las Parejas vivió una madrugada de terror este jueves, cuando al menos seis delincuentes armados irrumpieron en su casa dentro de un barrio cerrado, donde permanecieron durante más de una hora y media y escaparon con dinero, objetos de valor y una camioneta.
Fuentes policiales indicaron que el hecho ocurrió en el barrio privado Campiña Elisa, ubicado en avenida 21 y calle 2, a unos 100 kilómetros de Rosario. Las víctimas fueron un matrimonio y su hijo de 18 años, quienes fueron reducidos por los asaltantes dentro del domicilio.
De acuerdo con fuentes del caso, los ladrones actuaron con planificación: ingresaron al predio por la parte trasera, accedieron a la vivienda tras cortar los cables de electricidad y rompieron un ventanal arrojando una garrafa. Una vez dentro, amenazaron a la familia con armas de fuego y la mantuvieron bajo control entre las 3 y las 4.30.
Los asaltantes, que tenían las caras tapadas y utilizaban guantes de látex, sustrajeron una camioneta Volkswagen Amarok verde, monitores de computadora, tres teléfonos celulares, un caño de escape de moto y una magra suma cercana a los 2 millones de pesos, según alcanzaron a relatar las víctimas. También se llevaron el DVR del sistema de cámaras, mientras que la alarma del inmueble no funcionó.
Fuentes policiales indicaron que, tras el robo, escaparon por el frente del barrio en la camioneta de las víctimas. Como apoyo, utilizaban un Toyota Etios gris que luego fue abandonado durante la fuga y quedó secuestrado por personal del Comando Radioeléctrico.
La huida se dio por caminos rurales afectados por las lluvias recientes, lo que complicó tanto a los delincuentes como a los móviles policiales que intentaban seguir su rastro. Según fuentes del caso, el Etios quedó empantanado en el barro, al igual que las patrullas, por lo que fue necesaria la intervención de Bomberos para retirar los vehículos.
Las víctimas no sufrieron heridas de gravedad. El hijo del matrimonio recibió un golpe leve durante el asalto, confió un vocero policial.
La investigación quedó a cargo de la Policía de Investigaciones y del fiscal Santiago Tosco, de la Unidad Fiscal de Cañada de Gómez, quien dispuso las primeras medidas para dar con los autores.



