Un rápido y planificado escruche sacudió la madrugada de este miércoles en la zona norte de Rosario. Al menos cinco delincuentes que se movilizaban en un automóvil forzaron los accesos de una casa de electrodomésticos y artículos tecnológicos ubicada en calle Baigorria al 1300, y en pocos minutos huyeron con un cargamento valuado en millones de pesos.
El hecho se produjo alrededor de la 1.30 en el local Luxor Tech. Según quedó registrado por cámaras de seguridad de la cuadra y los testimonios vecinales, los asaltantes llegaron en un vehículo blanco, descendieron con herramientas específicas y actuaron con extrema celeridad. En cuestión de instantes, cortaron los candados de seguridad, violentaron la reja perimetral y forzaron la puerta principal de ingreso.
Pese a que el sistema de monitoreo privado disparó la alarma casi de inmediato y convocó a un móvil policial, el grupo delictivo concretó el saqueo antes de la llegada de los uniformados. La selección de la mercadería robada evidenció un conocimiento previo del salón comercial.
Botín millonario
De acuerdo a las actuaciones labradas luego en la Comisaría 30ª y con la intervención de la Policía de Investigaciones (PDI), los ladrones sustrajeron parlantes de gran porte (marcas Kioto y Jahro), consolas PlayStation, varios relojes inteligentes smartwatch y auriculares Xiaomi, además de una bicicleta rodado 12 color verde.
Del resto del local sólo retiraron artículos menores, como una bomba de agua y un secador de cabello, ignorando otros electrodomésticos de mayor tamaño.
“Esto fue premeditado y estudiado”
En declaraciones al móvil de De 12 a 14 (El Tres), Carlos, el comerciante a cargo del emprendimiento familiar, expresó su desconsuelo tras pasar la noche en vela custodiando el lugar dañado: "Es duro irte a dormir después de un día de trabajo y despertarte con esta noticia. Esto fue premeditado y estudiado. No fueron ningunos improvisados; trajeron elementos específicos para cortar los candados directamente, ni siquiera hicieron fuerza con una barreta".
El titular del comercio estimó las pérdidas en alrededor de dos millones y medio de pesos, entre la mercadería sustraída y los arreglos que demandará volver a asegurar la estructura exterior del frente.
"Hace unos meses ya nos habían querido barretear la persiana y habíamos reforzado la seguridad, pero se la rebuscaron de otra forma. Somos un negocio familiar que la viene peleando día a día con pocas ventas y promociones para sostenernos. Te da mucha impotencia, pero no queda otra que seguir adelante", concluyó la víctima.



