Facundo Moyano recuperó la libertad este martes luego de prestar declaración indagatoria en la Unidad de Flagrancia Norte (UFLA) del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires, en el marco de una causa en la que permanece imputado por presuntas lesiones leves y privación ilegítima de la libertad agravadas por el contexto de violencia de género en perjuicio de su pareja, la influencer Candela Arizaga.

Al retirarse de la sede judicial, el exdiputado habló brevemente con la prensa y aseguró: "Está todo aclarado". Tras la audiencia, la Justicia dispuso su liberación, aunque continuará vinculado al expediente y deberá cumplir una serie de restricciones, entre ellas la prohibición de acercarse a menos de 300 metros de Arizaga y de mantener cualquier tipo de contacto con ella, según confirmó su abogado defensor, Miguel Molina. La información sobre las restricciones fue consignada por la agencia Noticias Argentinas.

Durante la jornada también se realizó un allanamiento en el departamento de Moyano, ubicado en el barrio porteño de Belgrano. En el procedimiento, que se extendió por unas dos horas, la Policía de la Ciudad secuestró dos teléfonos celulares, aunque no encontró estupefacientes en la vivienda.

La investigación se inició a partir de un episodio ocurrido durante la madrugada de este martes. Según la reconstrucción publicada por Página/12, efectivos de la Comisaría Vecinal 13A acudieron a un edificio de la avenida Del Libertador al 5400 tras un llamado al 911 que alertaba sobre un incidente entre una pareja. El encargado del inmueble informó que un hombre y una mujer habían salido corriendo hacia la calle y que ambos aparentaban estar bajo los efectos de estupefacientes.

Minutos después la joven, de 23 años, fue encontrada caminando semidesnuda y desorientada en la zona de Virrey Vértiz y Sucre. Personal del SAME la trasladó al Hospital Pirovano. El titular del servicio de emergencias, Mario Crescenti, indicó que la mujer estaba sin ropa y que, según manifestó, llevaba varios días consumiendo drogas.

Horas más tarde, Candela Arizaga fue dada de alta y declaró ante la Unidad de Violencia de Género. La influencer negó haber sido golpeada por Moyano y también rechazó que hubiera existido una privación ilegítima de la libertad. En su testimonio sostuvo que ambos habían consumido drogas y que la situación "se descontroló", aunque afirmó que el exdiputado "no la golpeó" ni "le hizo nada".

Asimismo, el informe de la médica legista incorporado al expediente registró una lesión en una rodilla compatible con una caída en la vía pública, sin constatar otras lesiones.

La causa continúa en trámite y la fiscalía, a cargo del auxiliar fiscal Julián Pistone, mantiene la imputación contra Moyano mientras avanza con distintas medidas de prueba para esclarecer las circunstancias del hecho.