Familiares de Gabriel Osvaldo Saucedo, el hombre de 34 años asesinado de un disparo en la cabeza este miércoles por la noche en la zona noroeste de Rosario, aseguraron que el crimen estuvo precedido por una serie de conflictos barriales y amenazas directas.
En declaraciones a Cada Día (El Tres), una cuñada de la víctima relató que horas antes del ataque hubo un enfrentamiento entre mujeres de su familia y otro grupo de personas del barrio que las vienen hostigando desde hace un tiempo.
“Tuvimos problemas de mujeres. A eso de las 18, mis hermanas fueron a comprar y dos chicas se les hicieron las malas y les pegaron. Era mano a mano pero después apareció un hombre que quiso intervenir, ahí se metió mi hermano y ellas fueron a buscar a su banda”, reconstruyó.
Según su testimonio, tras ese episodio se produjeron amenazas que anticipaban un desenlace violento. “La madre de las chicas lo amenazó a mi hermano, le dijo: «va a haber bala para vos, vas a ver lo que te va a pasar»”, afirmó.
Siempre de acuerdo al relato familiar, cerca de las 20 un grupo regresó armado al lugar. “Vinieron y nos tirotearon. Nosotros estábamos sentados en la vereda y nos tiraron. También le tiraron a mi cuñado que se cruzaba y le dieron en la cabeza”, sostuvo.
La mujer agregó que los conflictos con ese grupo no eran nuevos. “Con esta gente tenemos problemas desde el año pasado, estaba todo por Fiscalía. Un tiempo no pasó nada hasta ahora que nos empezaron a buscar problemas”, señaló.
En medio del dolor, la familia también lanzó advertencias que reflejan el clima de tensión en el barrio. “Van a tener que irse porque cuando terminemos de velarlo vamos a ir a la casa de ellos y se la vamos a tirar abajo porque es una casa bunker”, aseveró.
Otra familiar aportó detalles sobre el momento del ataque y cuestionó la asistencia médica. “Como había dejado el carrito enfrente lo fue a buscar y, como vieron que estaba solo, le tiraron. Ni la ambulancia vino, lo tuvo que llevar una chica en su auto”, aseguró.
Por el hecho hay al menos tres personas detenidas, entre ellas una adolescente de 17 años sospechada de haber participado del ataque y dos adultos que intentaron resistir la detención. Además, la fiscalía busca dar con otros sospechosos identificados por testigos.



