Un hombre fue imputado por intentar matar a su expareja rociándola con nafta y tratando de prenderla fuego en una vivienda de Fray Luis Beltrán. El ataque ocurrió delante de la hija de ambos, de 13 años, quien intervino para pedirle que se detuviera y llamó al 911. El acusado también enfrenta cargos por abuso sexual y amenazas contra la misma víctima.
La audiencia imputativa se realizó este jueves en los Tribunales Provinciales de San Lorenzo. El fiscal Javier Paz atribuyó al acusado, identificado como M. F., los delitos de tentativa de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género (femicidio), abuso sexual con acceso carnal en al menos tres oportunidades y amenazas coactivas reiteradas.
El juez de primera instancia Gazza dispuso que el hombre permanezca en prisión preventiva durante 180 días mientras avanza la investigación.
Según la acusación fiscal, el intento de femicidio ocurrió el domingo 1º de noviembre en una vivienda de Estado de Israel al 200 de Fray Luis Beltrán, donde convivían los integrantes de la pareja, que mantenía una relación desde hacía aproximadamente 22 años.
La Fiscalía sostuvo que el ataque estuvo motivado por la decisión de la mujer de poner fin a la relación. El episodio se desencadenó cuando la víctima rechazó compartir un almuerzo con el acusado.
En esas circunstancias, el hombre ingresó a la vivienda con un bidón de nafta, roció el cuerpo y la ropa de su expareja e intentó prenderla fuego con un encendedor, que llegó a producir chispas. Al mismo tiempo, la amenazaba.
La mujer consiguió impedir el ataque al abalanzarse sobre el agresor y quitarle el encendedor de las manos. También intervino la hija de ambos, de 13 años, quien entre llantos le rogó a su padre que se detuviera y posteriormente dio aviso a la central de emergencias 911.
Además del intento de femicidio, el fiscal Paz le atribuyó al acusado haber abusado sexualmente de su expareja en al menos tres oportunidades entre el 1º de noviembre y la mañana del día siguiente, en el mismo domicilio.
De acuerdo con la investigación, los abusos se produjeron sin el consentimiento de la mujer y aprovechando el estado de sometimiento y temor en el que se encontraba como consecuencia de las amenazas previas. La Fiscalía resolvió preservar otros detalles de los hechos para proteger la integridad de la víctima.
Finalmente, el Ministerio Público de la Acusación sostuvo que, durante la relación, el imputado había amenazado reiteradamente a la mujer con el objetivo de obligarla a continuar el vínculo, impedir la separación y condicionar sus decisiones y comportamientos.



