Gonzalo “Ladrillo” Rodríguez (31), condenado en diciembre de 2018 por venta de droga para la banda de Los Monos, fue llevado a audiencia imputativa este martes por la presunta instigación de tres violentos ataques ocurridos entre septiembre y octubre del año pasado. Se trata del delincuente que capturó la Tropa de Operaciones Especiales en octubre pasado en la localidad bonaerense de Berazategui.
Ante el juez Ignacio Gasparini, el fiscal Franco Miatello –de la unidad de Violencias Altamente Lesivas– atribuyó a “Ladrillo” haber instigado a cinco personas para que el 10 de septiembre del año pasado arrojaran dos bombas molotov a un complejo de canchas de fútbol ubicado en la zona de bulevar Seguí y Garzón.
En las conversaciones extraídas de la cuenta de la aplicación encriptada Zangi de Rodríguez se desprende que no le gustó cómo fue el ataque incendiario y que “al menos” había que pagarles “un asado” a quienes perpetraron el hecho. Dejó en claro también que buscaba dejarle un mensaje al recluso Mauricio Ayala, sindicado proveedor de la banda de Los Menores.
El segundo caso imputado fue una balacera del 27 de septiembre de 2025, cuando el propio Rodríguez intentó atropellar a un joven con el que mantenía una enemistad previa a la 1.44 de la madrugada. La peligrosa maniobra con su Vento tuvo lugar en Sabattini al 3100 y no tuvo éxito. Minutos después, llamó a dos gatilleros para que baleen a esa persona, que se encontraba junto con un grupo, situación que efectivamente se dio a las 2.20, cuando desde un Clio efectuaron doce tiros en Sabattini al 3100. No obstante, por esa balacera nadie resultó herido, aunque los disparos dieron contra un Gol Power y una casa.
El último de los hechos fue el 19 de octubre de 2025. Por presunto encargo de “Ladrillo”, dos gatilleros fueron en una Honda Wave sin patente hasta Pasaje 3.112 al 3100 y balearon a un adolescente de 16 años, que sufrió una herida de arma de fuego en el tobillo izquierdo y terminó internado en el hospital de emergencias Clemente Álvarez.
Rodríguez, en parte, explica parte de la violencia de la zona oeste y suroeste en el último año. Se escondió en Buenos Aires, desde donde operó para Dylan Cantero, tercera generación de Los Monos, más allá de que en distintas banderas mafiosas se lo relacionó con personajes de Los Menores, rival en la disputa de territorio por la venta de droga.
El juez Gasparini ordenó la prisión preventiva efectiva por el plazo de ley para el imputado y dispuso que quede incomunicado por seis meses, período en el que tampoco tendrá permitido recibir visitas.



