La detención de Maximiliano “Maxi” Cafiero, un joven de 29 años perteneciente a una conocida familia de San Nicolás, generó revuelo en esa ciudad bonaerense. El arresto se produjo este viernes en el marco de una investigación por venta de drogas que derivó en 14 allanamientos, el secuestro de casi dos kilos de cocaína fraccionada y la aprehensión de otras cinco personas. Uno de los procedimientos tuvo como escenario una propiedad emblemática: la célebre casa barco Irupé, perteneciente a la familia Cafiero.

Cafiero era conocido en San Nicolás por un perfil público alejado, en principio, de las páginas policiales. En sus redes sociales se mostraba como piloto de avión, un temerario piloto acrobático e instructor de parapente, además de exhibir motos de competición y coches de alta gama. 

En su cuenta de Instagram incluso tenía una frase que funcionaba como una suerte de declaración de principios: “Hagan plata y no miren al de al lado”. Otra de las leyendas que acompañaba sus publicaciones era: “Todo lo bueno empieza con un poco de miedo”.

La célebre casa barco, visitada por agentes antidrogas. Foto: Policía Bonaerense.
La célebre casa barco, visitada por agentes antidrogas. Foto: Policía Bonaerense.

Su nombre había aparecido en medios locales por sus actividades aéreas. En abril de 2024, por ejemplo, fue noticia por las maniobras extremas que realizaba en parapente sobre la ribera nicoleña. A comienzos de 2025 también había protagonizado un espectáculo de Año Nuevo en el que sobrevoló en parapente el autódromo local caracterizado como Papá Noel luminoso, ante una multitud de más de 10.000 personas.

 
. "Hagan plata y no miren al de al lado": la declaración de principios de Maxi.

Ahora, Cafiero aparece en una investigación de la Justicia bonaerense contra una presunta estructura dedicada al narcomenudeo. Según informó Diario Norte, la pesquisa estuvo a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N° 1, especializada en Estupefacientes, de la fiscal Verónica Marcantonio, y demandó casi diez meses.

La investigación permitió, de acuerdo con esa publicación, reconstruir los movimientos de una organización que habría instalado distintos puntos de venta, los denominados “kiosquitos”, en barrios de San Nicolás. Para la fiscalía, Cafiero tendría un rol protagónico y sería un eslabón fundamental en la cadena de comercialización.

El operativo se desplegó de manera simultánea en 13 objetivos de San Nicolás y uno en Alvear, en el departamento Rosario. La medida fue autorizada por el juez Ricardo Prati, del Juzgado de Garantías N° 2, y estuvo a cargo de personal de la Delegación Departamental de Investigaciones de Tráfico de Drogas Ilícitas, junto con efectivos de Prefectura, Infantería y la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI). También participaron perros antidrogas y un helicóptero de la Policía bonaerense.

La casa barco Irupé, ubicada en José Ingenieros 72, fue uno de los puntos centrales del procedimiento. También fueron allanados un departamento de avenida Savio y Necochea y domicilios de los barrios Suizo, Parque Norte y Santa Teresita, entre otras locaciones.

Cafiero fue detenido en la zona céntrica de San Nicolás, cuando circulaba por calle Don Bosco en uno de sus vehículos de alta gama. En total, según Diario Norte, le secuestraron tres automóviles: un Mercedes-Benz, una Citroën Berlingo y otro vehículo cuya marca no fue informada. El Mercedes tenía una particularidad llamativa: contaba con sirenas y balizas policiales.

En sus propiedades, dice la información oficial, fue hallada la mayor cantidad de droga del procedimiento. Las fuerzas secuestraron casi dos kilos de cocaína fraccionada y más de un kilo de marihuana, además de los vehículos. También fue incautada una avioneta que, según la información publicada, pertenecía a Cafiero y estaba guardada en un hangar del aeroclub de Alvear.