Los dos detenidos por el presunto asesinato de Andrés Lisandro "Fido" Saavedra, el joven de 24 años oriundo de barrio Godoy, quedaron imputados este martes en una audiencia en la que además se ordenó la prisión preventiva por el plazo de ley. Se trata de Pedro B., policía retirado, y Cristian B., su hijo, ambos detenidos la semana pasada en una serie de allanamientos solicitados por la fiscal de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas, Agustina Iris, en inmuebles ubicados en Rivarola al 7400 y Garay al 5100.

Los dos hombres quedaron imputados como coautores del homicidio de Lisandro Saavedra, ocurrido entre el 20 y el 21 de enero pasado, en represalia por haber participado presuntamente en dos robos bajo la modalidad de escruche en la casa de empleados policiales. Además, se investiga si su cuerpo fue descartado luego del hecho, ya que los restos siguen sin aparecer.

La Fiscalía describió en la audiencia de este martes que los dos acusados se encontraban en aquellos días de enero en la casa de Rivarola al 7400, donde Cristian —el hijo del expolicía— solía residir y realizaba trabajos de refacción.

Según la imputación, hicieron ingresar a Lisandro Andrés Saavedra y a un amigo con el pretexto de ofrecerles una changa de albañilería.

Una vez dentro del domicilio, Cristian tomó a golpes de puño y patadas a "Fido" Saavedra. Luego lo sujetó del cuello por detrás mientras continuaba golpeándolo, hasta que, producto del forcejeo, ambos cayeron al suelo.

Según la Fiscalía, tras ese violento episodio, observado por el expolicía Pedro B., la víctima perdió la vida y, posteriormente, ambos imputados se deshicieron del cuerpo de Saavedra, que no ha sido hallado hasta el día de hoy.

Para la fiscal interviniente, el crimen ocurrió como represalia por considerar ambos imputados a la víctima como el presunto autor de dos robos bajo la modalidad de escruche, cometidos en diciembre de 2025 y enero de 2026 en la vivienda de Rivarola al 7400.

La denuncia de la familia


Desde mediados de enero, el paradero de Andrés Lisandro "Fido" Saavedra, es un misterio y su familia busca sus restos sin resultados. Su hermano Javier Saavedra denunció públicamente la hipótesis de la represalia de los dos acusados, antes de que éstos fueran detenidos.

Javier explicó que el joven atravesaba problemas de adicciones y que, pese a los intentos de sus allegados por ayudarlo, había elegido un camino del que no pudieron apartarlo. Sin embargo, remarcó que no era habitual que desapareciera sin mantener contacto, por lo que decidieron impulsar una búsqueda masiva.

En su mensaje, Javier pidió respeto y colaboración a la comunidad para obtener información sobre Andrés. Señaló que la familia solo buscaba conocer qué había ocurrido con él, "vivo o muerto, encerrado o encarcelado", y solicitó evitar comentarios ofensivos o estigmatizantes sobre su situación personal.

Javier Saavedra también reconoció que su hermano "Fido" había participado junto a otro joven de un robo bajo la modalidad de escruche en la vivienda de un policía. Según su relato, al descubrir quiénes habían sido los autores, los efectivos lograron ubicar a su hermano y, mediante un engaño vinculado a una supuesta changa de albañilería, lo llevaron hasta la casa donde aparentemente fue asesinado.

El hermano de la víctima afirmó que los responsables ocultaron el cuerpo, que aún no fue encontrado, y dijo que la familia maneja tres posibles lugares donde podría estar enterrado. Además, señaló que toda la información fue entregada a la Fiscalía y que parte de esos datos surgieron del testimonio de una persona que luego se retractó por miedo.