Un preso de la cárcel de Coronda que se las ingenió para gerenciar una pyme narco en el norte rosarino acordó una nueva condena y sumó un total de 16 años tras las rejas.
El jueves, la jueza Paula Álvarez convalidó la pena de 5 años de prisión propuesta por las partes para Matías Ezequiel Tuttolomondo (39). El fiscal César Pierantoni le atribuyó haber integrado una asociación ilícita en calidad de miembro y comercializar estupefacientes. La condena fue unificada con una pena anterior de 11 años dictada por el Tribunal Oral Federal Nº 1 en junio de 2022, por un secuestro extorsivo ocurrido en Rosario. Así, sumó un total de 16.
De acuerdo con la imputación, Tuttolomondo fue uno de los hombres de peso de una organización dedicada a extorsiones y amenazas, acopio de armas, encubrimiento, abuso de armas y venta de drogas bajo la modalidad de microtráfico. La estructura operó entre noviembre de 2024 y agosto de 2025 en barrio Parque Casas y tuvo puntos de venta en otros sectores, como Nuevo Alberdi Oeste, entre ellos una vivienda de Ciudadela al 2900.
Llamado Sucio o Tarado por sus consortes de causa, Tuttolomondo manejaba la actividad desde el pabellón 1 del penal de Coronda, donde en reiteradas oportunidades fue alojado en celdas de aislamiento. Junto a su pareja, Andrea Alarcón (31), también condenada, regenteaba el comercio de estupefacientes en los búnkeres de la organización, señaló la Fiscalía.
Según la investigación del fiscal Pierantoni, el transero Tuttolomondo era socio del cabecilla de la banda, Maximiliano Fabián “Boli” Blanca, quien también se encuentra privado de la libertad y cumple otra condena como jefe de una asociación ilícita que, a mediados de 2023, operó en los rubros robos, estafas, usurpaciones y narcomenudeo.
Por los indicios recolectados, Blanca y Tuttolomondo disputaban el control del territorio con la banda de Marcelo “Frentudo” Fernández, detenido a fines de 2024 por narcomenudeo. La pesquisa también detectó vínculos con la barra brava de Newell’s, al punto de que allegados a Boli recibían entradas para el estadio Coloso Marcelo Bielsa, dijeron fuentes judiciales.
El vínculo entre Blanca y Tuttolomondo “siempre fue por la droga” y escaló a otros niveles. Boli contrajo una deuda por estupefacientes con Sucio y, como parte de pago, le cedió un inmueble ubicado en Ciudadela al 2900, ubicado en el extremo norte de Rosario. En noviembre de 2024, esa vivienda fue allanada y se secuestró droga fraccionada y una Renault Kangoo robada.
Posteriormente, la casa fue vendida por Alarcón por diez millones de pesos, según el boleto de compraventa hallado allí durante un procedimiento realizado el 15 de agosto.
Según expuso el fiscal Pierantoni, Boli Blanca fue quien ordenó una intimidación contra la comisaría 10ª, mediante el arrojo de una granada inerte, luego de que allí quedaran detenidos su expareja, Paula Munaris, y un presunto soldadito, tras un procedimiento del Comando Radioeléctrico realizado el 8 de noviembre de 2024.
Por ese motivo, el 18 de noviembre arrojaron una granada de mano FMK2 contra el edificio policial, en pleno horario de visitas. El artefacto carecía de tren de fuego, según determinó la brigada de Explosivos.
Otro causa que puso sobre el tapete a la banda de Boli –uno de muchos jugadores en el paño del narcomenudeo en el norte rosarino– fue un trágico suceso de agosto de 2025 en un búnker de Cavour al 5600, en Empalme Graneros, que fue objeto de un atentado por una deuda. El punto de venta operó como usina de violencia, al punto de que derivó en el asesinato de la peluquera María Florencia González, quien fue confundida por los tiratiros que buscaban ajustar cuentas con la transera que operaba allí.
En la misma audiencia en la que se convalidó la condena a Tuttolomondo se trataron procedimientos abreviados que culminaron con la condena de cuatro personas consideradas el eslabón más bajo de la organización. Andrea Alarcón, Rodrigo Udi, Sofía Munaris y Milena Icazatti recibieron penas de tres años de prisión de ejecución condicional, con reglas de conducta por dos años, entre ellas la obligación de realizar donaciones mensuales de cien mil pesos a la Fundación del Hospital de Niños Víctor J. Vilela.
Antecedente
Tuttolomondo contaba con un antecedente en la Justicia Federal por un secuestro extorsivo ocurrido en Rosario, que tuvo como víctima al hijo adolescente de un hombre que mantenía una deuda con la banda. Por ese hecho quedó detenido y fue condenado en 2022.
El secuestro ocurrió el 30 de diciembre de 2019, cuando de manera conjunta y mediante el uso de armas de fuego, los acusados interceptaron al joven, que tenía entonces 15 años, y exigieron un rescate para su liberación. El adolescente caminaba solo por Centeno y Callao cuando dos autos frenaron de forma intempestiva a su lado. Uno de los ocupantes le dijo: “Vení, vení, yo lo conozco a tu papá”.
“El dato que resultó determinante tanto para el tribunal de juicio como para la Cámara de Casación Penal fue que se logró probar que a los imputados les habían robado una suma de dinero destinada a la compra de estupefacientes”, señalaron fuentes judiciales. Como esa transacción había sido organizada y comandada por un sospechoso que estaba privado de su libertad, luego identificado como el padre del menor secuestrado, la banda consideró que había sido engañada e intentó recuperar el dinero mediante el secuestro de su hijo.



