La mujer que este miércoles por la mañana fue asesinada a puñaladas por su expareja en la farmacia de Dorrego y Zeballos fue identificada como Carina Candelas, de 56 años. Trabajaba, como de costumbre, en el Marketing Farm de la esquina, cuando su exmarido, identificado como Martín Banchero, de 55 años, estacionó su auto, bajó, entró al local, la encerró en un depósito y la acuchilló. Luego huyó hasta su casa en el barrio República de la Sexta, donde la policía logró detenerlo en el ascensor del edificio. Poco antes, había intentado suicidarse. Varios testimonios coincidieron en que estaban separados desde hacía unos seis meses e incluso una testigo afirmó que él “la estaba volviendo loca”, una teoría que luego también mencionó la fiscal Laura Ricardo.
Según la información que dieron algunos clientes del negocio y la información que figura en su perfil profesional en LinkedIn, la mujer se desempeñaba desde hacía más de dos décadas en el rubro farmacéutico y actualmente era una de las encargadas del Marketing Farm de Dorrego y Zeballos.
Una vecina de la cuadra que barría la vereda cuando se perpetró el femicidio y advirtió el revuelo de policías y ambulancia, contó a El Tres que conocía a la víctima por haberla tratado en el negocio y aseguró, sobre la base de comentarios de otros vecinos, que hacía seis meses que estaba divorciada del agresor y que “tenía problemas con él”.
“Trabajaba hace mucho en la farmacia, era muy atenta, al igual que todas las chicas. Siempre le iba a pedir consejo a la farmacia por algún medicamento”, agregó sobre Carina.
Hasta el momento no se conoce de manera oficial si existían denuncias por violencia de género, al margen de lo manifestado por distintos testigos en la escena del crimen.
La primera voz oficial que se refirió al femicidio fue la fiscal Laura Riccardo, quien manifestó, luego de recabar distintos testimonios, que sus familiares y conocidos relataron que la mujer era víctima de “hostigamiento” por parte de su expareja.
“Relatan episodios de hostigamiento, como buscarla, seguirla y gritarle cosas. Estaban separados desde diciembre”, añadió la funcionaria judicial acerca de una relación que, de acuerdo a lo que se pudo recabar, era conflictiva.
“Él la venía molestando en distintos episodios”, dijo, aunque añadió que “no había denuncias previas de ella como víctima” de violencia de género.
Con respecto al agresor, el hombre de 55 años identificado como Martín Banchero, su perfil en la red social Facebook lo muestra en una gran cantidad de fotos con su exmujer, especialmente en actividades al aire libre, como running y ciclismo. Se los ve en la naturaleza, entre montañas.
Más temprano, otra testigo se refirió a la secuencia que terminó con el crimen y la posterior detención de Martín Banchero. “Fue rapidísimo. Estaba estacionada en el auto. Un auto paró al lado mío y entró alguien a la farmacia. Después noté que alguien salió corriendo y salieron corriendo las chicas de la farmacia. Él se subió de nuevo al auto, un Citroën, y se fue rápido”, comentó en diálogo con el programa Cada Día (El Tres).
La mujer añadió que habló con una empleada de la farmacia que salió del local asustada y que fue testigo del femicidio. “Me dijo que la estaba atendiendo otra chica, que entró un hombre de buzo y campera gris y la metió en un cuartito. Ella empezó a gritar auxilio y él salió corriendo”, añadió.
De acuerdo a lo que escuchó de esa farmacéutica, otra compañera comentó que el agresor es “el exmarido, que la está volviendo loca”.



