El cuidacoches Juan Gabriel Alegre (24) quedó preso este viernes luego de ser imputado como autor del transfemicidio –así lo calificó el fiscal a cargo del caso y el juez aceptó– de Gabriela Banach (47), quien fue asesinada a golpes el 9 de agosto en un departamento de Cerrito al 600, en Rosario.

Frente al juez Aldo Bilbao, Alegre no declaró y fue asistido por la defensa pública. Así, escuchó en boca del fiscal Rodrigo Urruticoechea la acusación, que contempla un agravante provisorio de odio, en este caso, aversión hacia características identitarias de Banach, una activista LGTB que, como gran parte de esa población minoritaria, vivía en la vulnerabilidad.

El crimen fue cometido en un departamento de Cerrito al 600, donde Alegre y Banach llegaron a las 3.19 del domingo 9, tuvieron sexo y, cuando Gabriela estaba indefensa, la golpeó con un elemento contundente en la cabeza y la cara, y provocó lesiones en distintas partes del cuerpo y luxación del hombro. A las 5.19, el atacante egresó del edificio. 

Según la Fiscalía, Alegre robó el celular, la billetera con tarjetas y el DNI. El cuerpo sería descubierto recién la noche del martes 11 y, el 13 de agosto por la tarde, Alegre cayó detenido. No fue difícil dar con él, puesto que no había cambiado su rutina.

“Tenemos acreditado que tenían una relación previa por testimonio y por reconocimiento en rueda de personas. No obstante, se llevó elementos de la casa, pero no se originó con un hecho de inseguridad”, dijo el fiscal tras la imputación.

Y agregó que un testimonio incorporado a la carpeta judicial señala que alguna vez Banach presentó a Alegre como “novio” a algunas amigas.

Alegre posee antecedentes y anotaciones penales por delitos contra la propiedad –robos, hurtos, invasión de domicilio y escruches– desde la adolescencia. Por esos hechos llegó a cumplir condenas y, al momento de su detención, oficiaba de trapito en Moreno al 1900, donde se lo solía ver a diario.

Los detectives de la Agencia de Trata de la PDI llegaron hasta él con asistencia del Sistema Lince, una herramienta que procesa imágenes de cámaras de seguridad mediante inteligencia artificial, detectando patrones y estableciendo recorridos, ahorrando horas de trabajo frente a un monitor, pero también a partir del trabajo de calle.

Ese jueves, los investigadores allanaron el domicilio donde pernoctaba Alegre, en Pasco casi esquina Italia, un departamento de pasillo donde vive otro hombre, de 48 años.

La propiedad estaba marcada por el descuido y la falta de higiene, según indicaron fuentes de la pesquisa. De allí, los investigadores incautaron elementos que pudieron haber sido robados del departamento que Banach alquilaba en Cerrito 630: dos camperas, un perfume de mujer, lentes de sol, un gorro de lana gris y un pantalón

Al menos una de esas prendas tenía manchas rojizas, posiblemente de sangre, cuyo análisis será clave para determinar si se trata de material biológico de la víctima y reforzar la evidencia contra el sospechoso.

Por lo pronto, desde la Fiscalía tendrían acreditado el robo del celular y la billetera de la víctima.

Además, en un principio trascendió que también había robado un televisor, que todavía no fue hallado y que, según la hipótesis de los investigadores, pudo haber sido vendido.

El juez Bilbao hizo lugar a la calificación de transfemicidio calificado por ser el hecho perpetrado por un hombre y la víctima mujer con quien mantenía una relación de pareja, haber mediado violencia de género y odio de género en calidad de autor.