Un violento asalto registrado en la tarde de este martes en un kiosco de Montevideo y Provincias Unidas, en barrio Belgrano, quedó filmado por las cámaras de seguridad del comercio. En las imágenes difundidas por el noticiero De 12 a 14 (El Tres), se observa cómo un delincuente ingresó disfrazado, cruzó directamente detrás del mostrador y atacó a golpes a la única empleada que atendía el lugar antes de sustraer dinero en efectivo que había en la caja registradora y cigarrillos.
El hecho ocurrió cuando Aldana R., de 25 años, atendía el negocio. El agresor entró simulando ser un cliente y solicitó un paquete de cigarrillos. Al momento en que la joven se dio vuelta para buscar el producto, el hombre avanzó de inmediato hacia el sector privado y comenzó a agredirla salvajemente: la sujetó del cabello y empezó a darle golpes de puño, patadas y rodillazos en el suelo.
En la grabación se escuchan los momentos de tensión vividos por la víctima mientras el asaltante se apoderaba de 93 mil pesos de la recaudación y atados de cigarrillos valuados en unos 122 mil pesos, de acuerdo al parte policial de la brigada de Orden Urbano.
Según relataron los vecinos y la madre de la joven al móvil televisivo, el agresor desplegó una logística previa: las cámaras de la cuadra lo registraron merodeando la zona durante más de tres horas —desde las 9.44 hasta pasadas las 13— a la espera de que el comercio quedara con una sola persona.
Además, para disimular su fisonomía, tal vez conciente que en el local había una cámara, el hombre utilizó una peluca, lentes de ver y llevaba una mochila rosa.
Durante la agresión, al delincuente se le cayó en el piso del local un cuchillo de dimensiones considerables que no alcanzó a esgrimir, junto a los anteojos que utilizaba como disfraz.
Tras el ataque, corrió hasta la mitad de la cuadra donde lo aguardaba un cómplice, descartó la peluca a pocos metros y abandonó la mochila en la parada de colectivos antes de abordar una unidad de transporte urbano para darse a la fuga. Personal policial interceptó el coche cuadras más adelante, aunque el sospechoso ya había descendido.
La víctima debió ser asistida por personal del Sies debido a múltiples traumatismos y erosiones en la cabeza y el cuerpo. Por su parte, la dueña del establecimiento señaló que se trató del noveno hecho delictivo que sufren en el último año, por lo que la familia evalúa la posibilidad de cerrar las puertas del negocio de forma definitiva.
"Ya nos vencieron, no tenemos más ganas de seguir, pero tenemos cuentas que pagar", contó resignada la mamá de la joven agredida.



