Con Patricia Bullrich sentada en primera fila, la comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión del Senado recibió a periodistas y entidades periodísticas con el fin d. debatir acerca de “La libertad de expresión y censura en democracia”. El encuentro se produjo a pocos días de que el Gobierno reabriera, con restricciones, la Sala de Periodistas acreditados en la Casa Rosada.
Pasadas las 11, la comisión que preside la senadora de Convicción Federal Carolina Moisés recibió a referentes de medios para abordar la situación que atraviesa el periodismo en medio de los ataques por parte del gobierno de La Libertad Avanza, con el presidente Javier Milei a la cabeza.
La periodista acreditada en la Casa de Gobierno, Liliana Franco, fue la primera en exponer. “Lo que más me preocupa no es el cierre de la sala de la Casa Rosada: es un símbolo. Es una acción de complicar nuestro trabajo diario”, aseguró la periodista de Ámbito Financiero.
Además, en su alocución, aseguró que si bien la sala reabrió, los periodistas están “confinados”. Detalló que a los trabajadores acreditados no se les permite ingresar por la puerta de siempre (Balcarce 50), sino por la de mesa de entradas de Casa Militar. Al mismo tiempo, recalcó que ya no les toman la credencial permanente, sino una credencial diaria.
“Para ir al baño no les quedó más remedio que dejarnos ir por un pasillo”, describió Franco. Así y todo, agregó que “pusieron vidrios esmerilados” para acotarles la cobertura. “No podemos bajar al Patio de las Palmeras ni circular”, dijo la periodista, y recalcó que agregaron un vallado para el camino que conduce al comedor. “No podemos ver nada: literalmente nada”, dijo y aseguró que su trabajo es, justamente, “recorrer los pasillos”.
“Me preocupa los insultos permanentes, la descalificación permanente al periodismo. Vuelvo a reiterar: nosotros no tenemos la verdad revelada. Pero si cometemos errores o trabajamos con mala fe, está la justicia: usen a la justicia para demandar al periodismo”, remató Franco.
El periodista de La Nación Jaime Rosemberg leyó un tramo del cuento Casa Tomada, de Julio Cortázar, para graficar cómo el Gobierno les restringe la circulación en la Casa Rosada. “Tenemos menos trabajo”, dijo el periodista, precisamente por contar con menos espacio por donde circular. Y a esto le añadió que los periodistas no cuentan con funcionarios que le suministren información a la prensa.
Asimismo, Rosemberg señaló: “Esperemos que la cosa se retrotraiga. Elegimos creer que de a poco se va a ir normalizando la cosa y que de alguna manera volvamos a ser dueños de esa casa, que es una casa que es de todos". Como detalle final, Rosemberg detalló: "Nicaragua y El Salvador no tienen sala de prensa".
Vale recordar que, en este contexto, tanto Ámbito como Tiempo Argentino presentaron amparos para revertir la decisión del Ejecutivo de cerrar la sala de periodistas. En este sentido, el jefe de redacción de Ámbito, Ariel Basile, quien hizo una reflexión inicial sobre el valor de los periodistas y su vínculo con las fuentes. En este sentido, destacó que ni las redes ni la inteligencia artificial pueden hacer el trabajo de los periodistas.
“Tenemos más información pero no mejor información”, destacó Basile al hablar sobre los avances tecnológicos. “Si algo va a sobrevivir con todos estos cambios es el periodismo de profundidad”, continuó el periodista de Ámbito. Asimismo, reconoció que los periodistas deben hacer “autocrítica”, aunque destacó que, en muchas ocasiones, se critica al periodismo “cuando está haciendo las cosas bien”. Y puso como ejemplo dos desmentidas de la Oficina de Respuesta Oficial a Ámbito que fueron incorrectas.
Más adelante, Basile destacó que es la segunda vez que los periodistas acreditados de Ámbito no pueden acceder a la Casa Rosada. La primera fue cuando desde el Gobierno acusaron, falsamente, al medio de formar parte de una campaña de desinformación rusa. Y, a los tres días, los periodistas tampoco pudieron acceder por el informe de TN en el que se filmaron pasillos de la Casa Rosada.
Fue a raíz de este segundo hecho que desde el medio fueron a la justicia por considerar que se estaban vulnerando una serie de derechos.
A su turno, Malena Winer, presidenta de Tiempo Argentino, remarcó que el Gobierno “no se caracteriza por brindar información en ninguno de los ámbitos”. Asimismo, aseguró que el Ejecutivo reparte “pauta” de manera discrecional. “Es una opacidad absoluta”, subrayó.
“No se pueden naturalizar los ataques y el «no odiamos lo suficiente a los periodistas» solo por hacer una tarea”, remató la periodista de Tiempo Argentino.
Periodismo y democracia
Paula Moreno, presidenta de Fopea (Foro de Periodistas Argentinos), remarcó que el año 2025 es un año récord de casos con el Poder Ejecutivo como principal agresor al periodismo. “El cómo es variado”, aseguró Moreno, aunque puso el foco en los insultos que se pronuncian desde las filas libertarias. Y destacó que el principal agresor es el Presidente de la Nación, Javier Milei.
Más adelante, Moreno remarcó que la Argentina “tiene muy buen periodismo”. “El valor del periodismo es definitivamente distintivo”, continuó la titular de Fopea, para luego preguntarse: "¿Qué democracia se puede construir con un discurso único?”.
Con Bullrich en primera fila, Moreno hizo alusión a los casos de represión por parte de las fuerzas de seguridad, cuando la hoy senadora estaba al frente del Ministerio de Seguridad. De paso, Moreno aseguró que lo que ocurre en las redes se traslada a las calles. “El efecto imitación es tremendo”, señaló. “No nos están criticando por los errores, nos están criticando por lo que hacemos bien”, dijo coincidiendo con Basile.
“El problema no es la crítica, es la intolerancia, el insulto y la cancelación”, consideró Moreno y aseguró que eso deriva en autocensura.
“Sin electorado informado no hay democracia posible”, dijo Francisco Rabini, secretario adjunto de Sipreba. En este sentido, Rabini consideró que el Presidente los sube a un ring cuando los insulta. “El 99.9% de los periodistas estamos lejos de ser ensobrados”, dijo Rabini y aseguró que el grueso de las empresas de medios pagan “salarios de hambre”.
“No dejen caer el estatuto (del periodista profesional)”, les pidió el secretario de Sipreba a los senadores presentes en la comisión. “Sin periodismo no hay control de poder, sin control de poder no hay democracia, no hay república, ni futuro”, remató.
Carolina Moisés (Convicción Federal) presentó, junto a los senadores Guillermo Andrada y Sandra Mendoza, un proyecto de ley que establece la obligación de crear Salas de Prensa Institucionales permanentes en los tres poderes del Estado: en Casa de Gobierno, el Congreso y la Corte Suprema.
“A ver si podemos avanzar la próxima semana para dictaminar este proyecto”, dijo Moisés hacia el final de la jornada.
La semana pasada, los diputados de la oposición que integran la comisión de Libertad de Expresión se “autoconvocaron” para abordar junto con periodistas, entidades y medios el cierre de la sala de prensa de la Casa Rosada. El encuentro se realizó de manera “informal” luego de que el presidente de ese cuerpo, el libertario Guillermo Montenegro, se negara a abrir ese cuerpo de trabajo.



