El intendente Pablo Javkin analizó el complejo panorama económico que atraviesa Rosario, marcado fuertemente por la caída del empleo, la baja en la recaudación y el freno del consumo local. En una entrevista concedida a Radio 2, el mandatario detalló cómo el difícil contexto macroeconómico nacional impacta de forma directa en el entramado industrial de la ciudad, al tiempo que advirtió sobre la falta de señales de mejora a corto plazo para los bolsillos de los vecinos.
Durante la charla radial, el titular del Palacio de los Leones se refirió a las dificultades concretas que enfrenta el sector productivo y cómo eso repercute en las arcas municipales. "Rosario es industrial. Todos ven las cifras de la industria. La caída de los niveles de recaudación son muy notorias y así se marcan", aseguró el intendente al evaluar el escenario.
En ese sentido, Javkin explicó que el problema central no radica únicamente en los números de la administración pública, sino en lo que esos datos esconden detrás. Según detalló, el estancamiento de los ingresos "está reflejando la caída de la actividad de muchos sectores, principalmente el industrial", una situación que el municipio sigue de cerca por el temor histórico que genera el aumento de los niveles de desocupación en la región.
Frente al riesgo que supone la pérdida de puestos de trabajo, el mandatario rosarino destacó la importancia de la inyección de fondos estatales para mantener en movimiento los engranajes del empleo. "Obviamente uno puede hacer el gran esfuerzo de invertir en obra pública, estamos junto a Provincia invirtiendo quizás la cifra más grande de la historia en obra pública concentrada en la ciudad", remarcó para subrayar las políticas contracíclicas del gobierno provincial y municipal.
Sin embargo, advirtió que el esfuerzo del Estado tiene un límite si no es acompañado por otros actores de la economía. Según su análisis, la inversión pública moviliza efectivamente un sector clave, pero alertó: "Si después la construcción privada no puede arrancar, no va a tener buenos números".
Otro de los puntos abordados fue el duro presente que atraviesan los negocios barriales y del centro. Javkin admitió que es allí donde la crisis se percibe con mayor crudeza por la recesión. "El comercio es de donde más se siente. El consumo está bajo, y está bajo hace bastantes meses", reconoció de forma contundente.
Finalmente, de cara al futuro próximo, el jefe comunal se mostró cauto frente a las perspectivas de reactivación económica que pregona el gobierno nacional. "No asoma hoy algo que lo pueda mejorar. Ojalá entremos en un segundo semestre donde pueda haber algún nivel de recomposición del salario real", concluyó el intendente, no sin antes reiterar que sigue "con mucha preocupación" la evolución general de los números del entramado productivo rosarino.



