Javier Milei quiere dar su discurso del 1 de marzo ante la Asamblea Legislativa con sus dos principales logros parlamentarios bajo el brazo: la reforma laboral y el nuevo Régimen Penal Juvenil. Pero, la oposición despliega sus herramientas para que ese objetivo no se concrete. Tras la media sanción de la reforma laboral en el Senado, el texto podría sufrir modificaciones en Diputados. De ser así, debería volver a la Cámara alta para su sanción definitiva. Los tiempos apremian y el feriado XXL por carnaval interfiere con las pretensiones del presidente.
Desde el triunfo de La Libertad Avanza en las elecciones de octubre, el mandatario tiene un Poder Legislativo mucho más robusto y quiere aprovechar (una vez más) ese escenario para desplegar un nuevo capítulo de su relato triunfal, con el avance de dos leyes clave para su gestión política.
Por todo esto, el oficialismo, con Patricia Bullrich a la cabeza, se prepara para lograr algo pocas veces visto: que el Senado trabaje al día siguiente de un fin de semana largo. Las intenciones son, además de tratar el pliego de Fernando Iglesias como embajador en Bruselas, dictaminar el nuevo régimen penal juvenil que se aprobó este jueves en Diputados. Se trata del texto que baja a 14 la edad de imputabilidad y que recibió 149 votos a favor y 100 en contra.
La sanción en el Senado parecería una tarea sencilla para Bullrich, la gran impulsora de la iniciativa y quien la reflotó tras el asesinato de Jeremías Monzón en Santa Fe. La aprobación en Diputados fue el resultado de una serie de negociaciones y concesiones a los sectores más diversos. La encargada de llevar el debate fue la diputada bullrichista Laura Rodríguez Machado. Salvo Unión por la Patria, el FIT y los catamarqueños, el resto de los bloques acompañó la iniciativa en la votación en general. No hay motivos para pensar que el terreno se complique en el Senado. La sesión podría ser el 26 de febrero, para ese día fue convocada la sesión preparatoria, que es netamente protocolar.
La gran duda es qué pasará con la reforma laboral. En la Cámara alta Bullrich logró el acompañamiento de todos los bloques, salvo Popular y los santacruceños, al momento de la votación en general. Pero, algunos títulos fueron rechazados por algunos senadores al momento de la votación en particular y eso podría agudizarse en Diputados. El riesgo para Martín Menem, presidente de Diputados, es que la oposición logre incorporar cambios al texto. De ser así, este debería volver al Senado para su sanción definitiva.
Es por eso que LLA baraja varios cronogramas en la cabeza. Uno de ellos es avanzar con la firma del dictamen el miércoles post feriado por carnaval. Para eso, Milei resolvió prorrogar las extraordinarias hasta el 28 de febrero. Es que el reglamento de la Cámara baja establece que se puede dictaminar hasta 10 días antes de la culminación del período. Al día siguiente, entonces, la Cámara podría sesionar si el texto corre peligro de sufrir cambios. De lo contrario, Milei no alcanzaría a dar su discurso con esa ley bajo el brazo.
Si el texto vuelve al Senado, debe pasar una vez más por comisión, para ser dictaminado. Y en la Cámara alta deben pasar 7 días entre la firma de un dictamen y su debate en el recinto. Es decir, LLA tendría que pisar el acelerador en ambas Cámaras. La única opción que les queda en el Senado es dictaminar el 20 y sesionar el 27.
Por lo pronto, la reforma aún no desembarcó en Diputados, por lo que las autoridades de la Cámara no pueden oficializar ninguna convocatoria.
Reforma laboral: los artículos que peligran
La oposición trabajaba para introducir modificaciones en el proyecto. Vale recordar que hay ciertas fuerzas que en el Senado no están representadas y que en Diputados podrían inclinar la balanza en contra del Gobierno. Por caso, el FIT, la Coalición Cívica, el Socialismo, un sector de la UCR que se ubica prácticamente en las antípodas de LLA, así como también la dupla Miguel Ángel Pichetto y Nicolás Massot. La lista sigue.
Referentes de estos espacios trabajan sobre algunos puntos que generaron fuerte rechazo. Uno de ellos es el de la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que se alimentaría de un porcentaje de las cargas patronales que se destinan a la Ansés. El objetivo del FAL sería subsidiar las indemnizaciones sin causal de despido.
Otro artículo que genera fuerte rechazo es el que introduce cambios en el régimen de licencias por enfermedad o accidentes no vinculados al trabajo. De sancionarse el proyecto libertario, el empleado tendrá derecho a cobrar el 75% de su salario durante tres meses siempre y cuando la enfermedad o accidente no esté vinculado con una acción directa suya. En tanto, ese porcentaje se reduciría al 50% si la imposibilidad de trabajar fuera producto de una actividad voluntaria y consciente del trabajador.
La mirada de la oposición también está puesta en el tramo final de la ley, donde se derogan una serie de estatutos profesionales, como el del periodista. Así como también, allí se encuentra el artículo que elimina el fondo del Incaa.
Si algunos de estos ítems sufre cambios, peligra el plan del Gobierno de que Milei se pare frente a la Asamblea Legislativa con sus dos principales logros parlamentarios. Por todo esto, varios diputados ya trabajan en diferentes estrategias para que los cambios se concreten y así frustrar el acto del Presidente.



