Un camarógrafo de la señal A24 fue agredido por efectivos de la Policía Federal durante un operativo de seguridad en las inmediaciones del Congreso, en medio de una protesta de activistas ambientalistas que derivó en detenciones y tensión con la prensa. El hecho generó repudio en distintos sectores y según anunció la senadora Patricia Bullrich, motivó la apertura de un sumario interno para investigar el accionar policial. “Su conducta fue reprochable”, dijo la legisladora. 

El episodio ocurrió durante la cobertura de una manifestación vinculada al debate de la ley de Glaciares. Según reconstrucciones oficiales y testimonios periodísticos, un grupo de activistas de Greenpeace había irrumpido en el edificio legislativo y fue retirado por las fuerzas de seguridad. En ese contexto, trabajadores de prensa intentaban registrar el procedimiento cuando se produjo la agresión.

El camarógrafo de A24, identificado como Facundo Tedeschini, resultó golpeado, rociado con gas pimienta y reducido por efectivos policiales. Tras el incidente fue asistido por el SAME y trasladado al Hospital Ramos Mejía con lesiones leves y efectos de los gases. También otros periodistas presentes denunciaron empujones y el uso de spray irritante durante el operativo.

     
     

Desde el hospital, el propio camarógrafo relató que el ataque se produjo cuando intentaba seguir filmando mientras la policía avanzaba. “Me pegaban patadas por abajo”, afirmó, y explicó que el cable de la cámara quedó enganchado, lo que le impedía retroceder mientras los efectivos avanzaban sobre él.

La senadora Patricia Bullrich confirmó que se inició un sumario administrativo contra los agentes involucrados y calificó el accionar como “reprochable” y “desmedido”. Según explicó, el procedimiento policial será analizado para determinar si se apartó de los protocolos. 

Igualmente, desde A24, Luis Novaresio criticó con dureza a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y pidió su renuncia. 

     

Bullrich señaló que el camarógrafo intentó acercarse a la zona donde se encontraban los detenidos para registrar imágenes, pero remarcó que, aun en ese marco, el comportamiento del efectivo será investigado por no ajustarse a lo esperado.

El incidente se produjo en una mañana de alta tensión frente al Congreso, donde al menos una docena de activistas fue detenida durante el operativo. Periodistas presentes denunciaron que la agresión se produjo incluso cuando no había enfrentamientos con manifestantes, lo que alimentó las críticas al accionar de las fuerzas de seguridad en relación con el trabajo de la prensa.

El camarógrafo fue liberado horas después y se encuentra fuera de peligro, mientras avanza la investigación administrativa sobre los policías involucrados. El episodio volvió a abrir el debate sobre los límites de los operativos de seguridad en manifestaciones y las garantías para la cobertura periodística en la vía pública.