OpenAI, la empresa creadora y dueña de la inteligencia artificial ChatGPT, descubrió en las últimas semanas un dispositivo clandestino de grabación dentro de una sala de reuniones y que se encontraba conectado y oculto. Para investigar sobre su procedencia, la empresa utilizó sus propios modelos de IA.
En análisis permitió identificar a un empleado como el presunto responsable de instalar el aparato detrás de un televisor. El caso había sido denunciado ante el FBI, que intervino en la investigación y luego detuvo al sospechoso.
El acusado fue identificado como Abdulrahman Alfozan, un ingeniero de 35 años que trabajaba en OpenAI desde julio de 2025. Fue arrestado el 9 de octubre y se enfrentó este martes 13 ante un tribunal federal estadounidense, según informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos. La compañía también lo despidió.
#ICYMI from @FBISanFrancisco: Saudi National Arrested For Installing Surreptitious Audio Recording Device At OpenAI In San Francisco The #FBI, in coordination with the U.S. Attorney’s Office for the Northern District of California, arrested a former employee of a San Francisco super‑intelligence company for allegedly installing a covert audio recording device inside a secure executive conference room. The device was positioned to capture sensitive, nonpublic company communications. Read more: https://t.co/YK3d4WVPah— FBI (@FBI) October 14, 2026
El dispositivo fue hallado el pasado 30 de septiembre, y se encontraba conectado en un puerto USB en la parte trasera de un televisor ubicado en una sala de reuniones. Estaba envuelto en papel higiénico para ocultarlo y contenía información cifrada.
El aparato estaba situado en una sala que se utilizaba para encuentros en donde se trataban investigaciones tecnológicas, proyectos de nuevos productos, decisiones comerciales y otros asuntos de la empresa.
A través de un comunicado, publicado en las redes sociales, la empresa que lidera Sam Altman explicó que usó un modelo de IA para examinar el aparato, entender el funcionamiento y encontrar el origen. Eso ayudó a establecer que un empleado lo había instalado días antes.
Además, se investigaron las cámaras de vigilancia y mostraron al hombre estando cerca de esa sala de reuniones en diferentes oportunidades a pesar de no tener autorización para estar allí.



