La última actualización de Instagram hace que los reels, videos y fotos de los perfiles públicos queden disponibles por defecto para Meta AI, lo que permite que las herramientas de inteligencia artificial de la compañía generen contenido a partir de ese material, salvo que los creadores decidan desactivar esa opción.
Este martes, Meta lanzó su nuevo modelo de generación de imágenes Muse Image, con el que ingresa a un mercado dominado por generadores como GPT Image, de OpenAI; Gemini, de Google; y Midjourney. La herramienta fue integrada directamente en Instagram, donde los usuarios quedaron inscritos automáticamente en sus funciones de inteligencia artificial.
"Si tu cuenta es pública, cualquier persona en Instagram puede reutilizar la totalidad o una parte de tus reels, videos del feed y fotos compartidos después de que la función de reutilización estuvo disponible", señala Instagram en una página de su Centro de Ayuda. Y aclaran: “Además, las personas pueden crear contenido con tu contenido de Instagram mediante las funciones de inteligencia artificial de Meta”.
Según Instagram, en el caso de los menores de edad con cuentas públicas, ese contenido solo estará disponible de esta manera para las personas a las que siguen. La compañía también indicó que los usuarios no recibirán ninguna notificación si alguien crea contenido mediante Meta AI utilizando sus fotos o videos públicos.
Estas configuraciones predeterminadas pueden desactivarse desde la sección "Compartir y reutilizar" del perfil de Instagram.
Sin embargo, aunque un usuario opte por desactivar la función o elimine las fotos públicas que ya fueron utilizadas para generar contenido con inteligencia artificial, las imágenes creadas previamente por otros usuarios no serán eliminadas, de acuerdo con Instagram.
El sistema de exclusión voluntaria (opt-out) de Meta sigue una práctica similar a la de otras empresas tecnológicas, entre ellas Google, Microsoft y OpenAI, que activan determinadas funciones de inteligencia artificial de forma predeterminada, aunque permiten que los usuarios las deshabiliten.
La medida llega en un contexto en el que el contenido generado con inteligencia artificial, incluidos los deepfakes, impulsa una proporción cada vez mayor de las estafas que les cuestan decenas de miles de millones de dólares al año a los estadounidenses, según una investigación reciente de la consultora Gallup.
Los estadounidenses perdieron el año pasado unos 68.000 millones de dólares por estafas, el equivalente a alrededor de 186 millones de dólares por día, indicó la consultora en una encuesta publicada la semana pasada. Cerca del 12% de las víctimas afirmó que su caso involucró inteligencia artificial o un deepfake, aunque Gallup advirtió que la cifra real podría ser significativamente mayor.



