Con el final del grunge, a fines de los '90, una nueva ola rodeada de brillos e íconos "aniñados" tomaba protagonismo. La música, con las emblemáticas Xtina y Britney en la cresta de la ola, se hacían eco de este nuevo paradigma y, uno de los diseños más utilizados, tenía que ver con el uso de las mariposas.

Hebillas para el cabello, formas de tops, dibujos en la piel (incluyendo tatuajes), estampas, son algunos de los ejemplos en donde la mariposa empezaba a cobrar cada vez más significado, posicionándose como un verdadero must have.

Christina Aguilera y un diseño de Versace para la gala de los GRAMMYs en el 2000 (eonline.com)
Mariah Carey y un top de mariposa para el "VH1 Divas 2000" en homenaje a Diana Ross (vogue.es)
Britney Spears en la presentación de su película Crossroads en 2002 (bustle.com)

Más tarde, el contexto fue modificando las tendencias y el estilo boho-chic, con guiños al hippismo de los '70 aunque más sofisticado, comenzó a reemplazar a aquella ola de glitter.

Casi 20 años más tarde, el "todo vuelve" de la moda hace foco en esta cuestión en particular, trayendo nuevamente todo el color y aquellos imborrables símbolos -particularmente las mariposas-, y así lo demostraron algunas celebridades como Dua Lipa, Rosalía, Lola Índigo, Ariana Grande, entre otras caras visibles de la escena actual. 

Rosalía y un vestido con transparencias y detalles de mariposas (debate.com.mx)
Ariana Grande y su tatuaje de mariposa (Twitter @AGrandeAO)

Los expertos y expertas relacionan este fenómeno con el actual contexto y la necesidad de profundizar en la metamorfosis del mundo entero, por lo que las mariposas vienen a ser el símbolo ideal para representar esta cuestión a nivel colectivo.