Las chatitas de punta almendrada aparecieron como una de las tendencias más fuertes de esta temporada y ya se ganaron un lugar fijo en los looks urbanos de media estación. Con temperaturas más frescas, camperas livianas y outfits en capas, este tipo de calzado logra combinar comodidad con una estética elegante y relajada al mismo tiempo.

A diferencia de las clásicas ballerinas redondas, las versiones almendradas tienen una silueta más estilizada y sofisticada (glamour.mx)

A diferencia de las clásicas ballerinas redondas, las versiones almendradas tienen una silueta más estilizada y sofisticada. La punta apenas alargada aporta un efecto más pulido y moderno, ideal para quienes buscan elevar un look básico sin resignar practicidad. Por eso funcionan tan bien con jeans rectos, pantalones amplios, polleras midi o vestidos tejidos.

Entre los modelos que más se ven este otoño aparecen las chatitas en tonos manteca, crema y hueso. Estos colores claros suavizan los looks típicos de mayo y combinan perfecto con tapados camel, trenchs livianos, denim oscuro o tejidos finos. El resultado es minimalista, pero con mucha intención fashionista.

Las versiones negras también pisan fuerte esta temporada. Ya sean opacas o acharoladas, aportan un aire más sobrio y versátil que encaja tanto para un look de oficina como para una salida informal. Además, equilibran muy bien prendas oversized, sweaters gruesos y pantalones anchos, una de las fórmulas más repetidas del otoño 2026.

Otra variante que empezó a ganar terreno es la metalizada (mujerhoy.com)

Otra variante que empezó a ganar terreno es la metalizada. Las chatitas plateadas o cromadas suman un toque moderno sin caer en excesos y se volvieron el detalle inesperado que transforma conjuntos simples. Con jeans grises, prendas topo o total black, funcionan como un acento brillante que levanta cualquier outfit de día.

Las ballerinas almendradas aportan una sofisticación tranquila que parece salida de las calles europeas (vogue.mx).

También aparecen modelos en marrón chocolate y tonos cacao, una paleta que encaja perfecto con la estética cálida y elegante que domina este otoño. Combinadas con tapados largos, bufandas livianas y géneros suaves, las ballerinas almendradas aportan una sofisticación tranquila que parece salida de las calles europeas, pero adaptada al ritmo cotidiano argentino.