Con la llegada del verano debemos adoptar ciertos cuidados respecto del sol, tales como evitar la exposición solar en las horas en que éste se encuentra en su máxima verticalidad, prefiriendo tomar sol por tramos cortos de tiempo durante los primeros días, y por supuesto aplicarnos antes y durante la exposición, cremas con pantalla solar de un filtro no menor a 15.

Como se sabe, "somos lo que comemos" y nuestra piel refleja los aportes de vitaminas y minerales que le estemos ofreciendo o no a través de nuestra dieta.

Para obtener un bronceado homogéneo y duradero, y al mismo tiempo ayudar a la piel a defenderse de la producción de radicales libres, que es acelerada por la exposición a los rayos ultravioleta, es importante enriquecer la dieta con alimentos que contengan alfacarotenos y betacarotenos.

Encontraremos betacarotenos en alimentos clásicos como la zanahoria, pero también en tomates, verduras y hortalizas de hoja verde, entre otros. Los alfacarotenos se encuentran en vegetales como el kiwi o el brócoli. Los alfa y beta carotenos facilitan la producción de melanina y con ello la defensa de la piel frente a la agresión solar, además de funcionar como antioxidantes.

Por otro lado, como sostiene lanacion.com.ar, tenemos que tener en cuenta que en verano hay sustancias a evitar, como el ácido retinoico, la vitamina C y la hidroquinona. Para no enloquecer descifrando etiquetas, la Dra. María Carolina Schneider, especializada en estética, recomienda "suspender todas las cremas y tratamientos antimanchas". Y si de incorporaciones se trata, vale la pena sumar algunas mascarillas. "Son ideales las hidratantes, con ácido hialurónico, minerales y aloe vera; las purificantes, de arcilla, y las enzimáticas, que evitan manchas y se aplican después de estar al sol", indica Schneider.

¿Exfoliación sí o no?

La exfoliación, otro ABC para una piel saludable, también sigue vigente en esta estación, aunque con algunas salvedades. "Si la piel está enrojecida o irritada por el sol debe evitarse", explica Graciela Mendoza, formadora de Lancôme en la nota para lanacion.com.ar. Otra clave es "elegir exfoliantes específicos para rostro y realizar movimientos circulares en forma suave. Además, no hay que excederse, una piel oleosa necesita exfoliarse una vez por semana, y una seca o sensible, cada 15 días", señala la especialista.

Make Up de verano

En materia de make-up, como durante el resto del año, en verano las favoritas son las bases líquidas, ya que logran un efecto natural y liviano. "Encima vienen en versiones oil free y de larga duración para que resistan más el calor", señalan Diana Brandt y Analisa Maculan, make-up artists de L'Oréal Paris.

Si la idea es ir a lo más fácil, "hay que elegir las BB cream o los protectores solares con color, son ligeras, emparejan el tono de la piel de manera natural y se colocan como cualquier crema, con los dedos", recomiendan las expertas.