Poco tiempo atrás se realizó en la casa Rouillac, en Francia, una subasta muy peculiar. En el evento se vendió el Citroën 2CV más caro de la historia. Su precio no se debe a haber pertenecido a alguna celebridad o por tratarse de un modelo histórico per se, sino que la particularidad es que se reemplazó toda la carrocería y su interior por el uso de madera.

Al momento de la subasta, su creador Michel Robillard presentó el modelo a los compradores a través de un impecable y emotivo discurso que incluyó el fallecimiento de su propia esposa y el relato de cómo decidió continuar su vida por medio de esta creación que decidía vender. La reconstrucción le llevó cerca de 5.000 horas de trabajo distribuidas en cinco años.

Citroën 2CV de madera

El modelo cuenta con un motor de Dyane 6 de 1966, apenas más potente que el que suele utilizar este modelo, con la finalidad de compensar el peso de la madera (aunque sólo se trata de 15 kg más). La materia prima proviene de árboles como el cerezo, nogal, peral y manzano; y a través de la misma se reconstruyeron tanto la carrocería como el interior. 

 

Su construcción llevó un total de 5.000 horas de trabajo (motor1.com)
Su construcción llevó un total de 5.000 horas de trabajo (motor1.com)

Si bien el vehículo funciona a la perfección, no cuenta con permiso de circulación, cuestión que de todas formas no es un problema ya que quien lo adquirió lo hizo para tenerlo en exhibición. La subasta comenzó con un valor de 150.000 euros y su comprador finalmente lo obtuvo por un valor de 170.000 y que, con impuestos incluidos, debió pagar 210.000 euros. Se trata de Jean-Paul Favand, fundador del Musée des Arts Forains de Paris.