Cada vez que se piensa en la renovación del hogar, puede surgir la tentación de aplicar “trucos rápidos” que aparecen en redes o revistas. Pero, lo que para muchos es una solución práctica, para los profesionales del interior design puede ser un error estético sin retorno. En este aspecto, ciertas ideas, como poner fundas al sofá que no armonizan con el resto del ambiente, pueden restarle personalidad al espacio principal de la casa.
Errores no recomendables para la decoración
Una funda para el sofá puede, en verdad, terminar escondiendo el verdadero estilo del mueble y convertir el ambiente en un lugar poco atractivo. Asimismo, guardar muebles antiguos detrás de textiles o adornos que no combinan puede hacer que un ambiente contemporáneo luzca anticuado y sin coherencia visual.
Expertos en diseño, además, advierten sobre la trampa de seguir tendencias sin pensar en funcionalidad. Por ejemplo, tener un conjunto de muebles demasiado “coordinado” puede hacer que la decoración se vea artificial, como si el espacio no fuese realmente personal. Pero también hay errores más sencillos que van desde persianas verticales desactualizadas hasta almacenar todo en cajas transparentes que generan más desorden visual que orden.
Otro clásico que suele perjudicar más de lo que ayuda es la acumulación de objetos decorativos sin un plan. Colecciones de miniaturas, recuerdos y adornos sin una disposición pensada pueden saturar estantes y mesas, quitándole aire a espacios que podrían sentirse más amplios y acogedores si se dejaran respirar.
Y no se trata solo de estética, ya que la luz natural, el color de las paredes o el tamaño de las alfombras también influyen en cómo se percibe una habitación. Colores demasiado intensos sin equilibrio o cortinas pesadas que bloquean la iluminación pueden transformar ambientes luminosos en cuevas oscuras.



