Si hubo un color que logró instalarse con fuerza este otoño en el universo beauty, ese es el marrón. Lejos de quedar asociado únicamente a looks sobrios o clásicos, los tonos chocolate, café y moka se transformaron en protagonistas absolutos del nail art y comenzaron a aparecer en salones, redes sociales y tendencias de street style.
La estética “quiet luxury”, que apuesta por detalles elegantes, minimalistas y sofisticados, tuvo mucho que ver con este fenómeno. Las uñas dejaron atrás los colores estridentes del verano para darle paso a acabados cálidos, brillosos y más versátiles. Así, el marrón empezó a ganar terreno como una alternativa chic al negro y al borgoña tradicional.
Entre los diseños más pedidos aparecen las uñas chocolate glossy, el efecto glazed en tonos café, las french finitas marrones y el llamado “mocha mousse”, un color intermedio entre beige y cacao que se volvió furor en TikTok y Pinterest. También crecen las versiones cat eye y los nail arts minimalistas con detalles dorados o nude.
Otra de las claves del boom es su facilidad para combinar con la paleta otoñal 2026, marcada por prendas en gamas tierra, gamuza, cuero y denim oscuro. Además, especialistas en manicura destacan que el marrón funciona tanto en uñas cortas como largas y favorece distintos tonos de piel, algo que ayudó a consolidarlo como uno de los colores más elegidos de la temporada.



