En los últimos meses, el concepto de apego evitativo se ha vuelto tendencia en redes sociales y conversaciones, especialmente entre jóvenes que buscan entender por qué repiten patrones en sus relaciones afectivas. La clave está en cómo se da el vínculo con los demás, y este estilo de apego (que no es algo “malo” per se) puede explicar por qué algunas personas siempre mantienen una barrera emocional. 

Según la teoría del apego, formulada por el psicólogo John Bowlby y desarrollada después por investigadores como Mary Ainsworth, el propio estilo para relacionarse proviene de cómo fue brindada la atención emocional en la infancia. El apego evitativo aparece cuando, de niños, se aprende que expresar las necesidades no siempre viene acompañado de una respuesta, por lo que se empieza a depender únicamente de uno mismo. 

Según la teoría del apego, el propio estilo para relacionarse proviene de cómo fue brindada la atención emocional en la infancia (diariofemenino.com)

En la práctica, esto no solo significa que alguien valora su independencia; puede transformarse en una barrera real para establecer vínculos íntimos y satisfactorios. Aquellos con apego evitativo suelen minimizar lo emocional, prefiriendo racionalizar sentimientos o incluso ignorarlos, especialmente cuando alguien cercano intenta abrir un espacio de cercanía. 

Señales comunes que muchos reconocen hoy

Identificar este estilo de apego puede ser revelador y a veces un poco incómodo. Sin embargo, también es el primer paso para entender los propios patrones en relaciones amorosas, de amistad o incluso en familia. Según los expertos, estas son algunas señales claras:

-Independencia extrema: Más allá de gustar estar solo, hay resistencia a pedir o aceptar apoyo emocional. 

-Racionalización de las emociones: Se prefiere analizar lo que se siente como si fuera un problema lógico en vez de escucharlo o compartirlo. 

-Cuesta expresar emociones: Enfrentar un conflicto muchas veces se traduce en alejarse o cerrar la conversación. 

-Intimidad emocional intimidante: La cercanía profunda agobia, por lo que se puede evitar compromisos o vínculos que la soliciten. 

-No gusta que dependan de uno: Así como no se quiere depender de nadie, también incomoda que otros necesiten de uno. 

Identificar el estilo de apego es el primer paso para entender los propios patrones en relaciones amorosas, de amistad o incluso en familia (marca.com)

Estas señales, aunque pueden parecer rasgos de personalidad independientes, a menudo forman parte de un patrón más amplio de evasión emocional que puede influir en la forma en que suceden las relaciones.

Lo interesante de este estilo es que no es una sentencia. Con consciencia y, en muchos casos, acompañamiento profesional es posible explorarlo, entender de dónde viene y trabajar para construir relaciones más profundas y conscientes. La tendencia actual no solo pone nombre a este patrón, sino que invita a reflexionar y, si se quiere, transformar cómo se dan las relaciones.

Fuente: GQ.