Desde las pasarelas hasta las cuentas de moda en redes sociales, los zapatos planos vuelven a ocupar un lugar destacado en las tendencias. Lo que hace unos años se veía como una alternativa casual ha evolucionado hasta convertirse en un protagonista inevitable del guardarropa contemporáneo, combinando nostalgia con una estética moderna y funcional.
Del 2016 al 2026 sin escalas
La moda de 2016 apostaba por la practicidad sin sacrificar estilo, una filosofía que vuelve a cobrar sentido en 2026. Bailarinas minimalistas, mocasines suaves, sandalias planas con tiras delicadas y slides confortables vuelven a aparecer pero con líneas más depuradas, materiales flexibles y paletas de color neutras que facilitan su integración con distintas prendas.
Este regreso no es solo una mirada al pasado. Responde a una tendencia más amplia en la que la comodidad deja de ser considerada secundaria. En este aspecto, influencers, editores de moda y marcas coinciden en que el calzado plano hoy se usa tanto en outfits casuales como en propuestas más cuidadas que combinan estilo y practicidad.
Una de las claves para llevar estos zapatos con éxito está en la combinación. Las bailarinas, por ejemplo, funcionan muy bien con vestidos fluidos o pantalones de corte ancho, aportando un aire elegante sin esfuerzo. Los mocasines planos, por su parte, equilibran looks “smart casual” cuando se combinan con camisas ligeras o blazers relajados.
Las sandalias planas reintepretadas (con hebillas metálicas y tiras estratégicas) se convierten en el complemento perfecto para faldas largas, shorts de sastrería o conjuntos monocromáticos, aportando un punto moderno sin caer en lo llamativo. Para quienes prefieren un toque más audaz, los detalles metálicos o colores vibrantes en estos zapatos pueden ser el centro de atención, equilibrado con prendas sobrias.
La versatilidad, comodidad y capacidad de combinar con múltiples tendencias hacen que hoy, este tipo de zapatos, sean mucho más que un básico. Se trata de una declaración de moda que pisa firme.
Fuente: Glamour



