Lejos de copiar tal cual una época, la decoración retro en 2026 se apoya en la reinterpretación. Se toman elementos de los años 60, 70 y 80, como formas curvas, paletas cálidas, texturas protagonistas, y se los integra a espacios actuales, luminosos y funcionales. El foco ya no está en “ambientar como antes”, sino en sumar carácter sin sobrecargar.
Decoración retro en 2026
En ambientes grandes, el retro se anima a ocupar más espacio. Sofás de líneas redondeadas, mesas bajas robustas, alfombras geométricas y aparadores de madera oscura funcionan como piezas centrales. La clave está en elegir uno o dos elementos fuertes y dejar que el resto acompañe con tonos neutros o materiales más livianos, como lino, hierro fino o vidrio, para equilibrar.
En espacios chicos, en cambio, el retro aparece en dosis más medidas. Una lámpara tipo globo, una butaca tapizada en terciopelo, un espejo con marco dorado o una cómoda restaurada pueden ser suficientes para marcar estilo. El secreto, señalan los expertos, está en que esas piezas tengan personalidad, pero también función, evitando sumar objetos solo por estética.
El color es otro gran aliado del retro 2026. Vuelven los verdes oliva, los marrones, el mostaza y los tonos terracota, pero usados de manera estratégica. Por ejemplo, una pared acento, textiles o detalles en cerámica. En departamentos pequeños, estos colores funcionan mejor combinados con blancos cálidos o crudos, para no reducir visualmente el ambiente.
Por último, el retro actual se cruza con la sustentabilidad. Recuperar muebles, restaurar piezas heredadas o comprar en ferias y locales vintage ya no es solo una elección estética, sino también una forma de consumo consciente.



