El atraso en el pago de los alquileres comenzó a mostrar un crecimiento en Rosario y encendió una señal de alerta entre los corredores inmobiliarios. Según explicó José Elena, vicepresidente del Colegio que nuclea al sector, la mora en los alquileres residenciales subió 2% en el último tiempo.
“El panorama es complicado. Estamos notando que la mora se está ampliando, sobre todo en el tema residencial. Generalmente en lo que es vivienda, no teníamos un gran atraso. Ahora, de un promedio que estábamos en un 3 o un 3,5 por ciento, ahora estamos en un 5%”, explicó Elena en Cada Día (El Tres).
Para el dirigente, el fenómeno refleja una situación económica que empieza a impactar de manera más directa sobre quienes alquilan una vivienda. “El poder adquisitivo del trabajador, que es generalmente el que alquila, está cada vez más difícil para afrontar gastos corrientes”, señaló.
A eso, agregó, “se suman despidos y situaciones laborales irregulares, que terminan repercutiendo en la capacidad de pago de los inquilinos”.
Con respecto a la mora, Elena explicó que los corredores inmobiliarios consideran que existe cuando vence el segundo mes de alquiler, es decir, “cuando ya pasó el mes corriente sin que se haya regularizado el pago”. “A partir de ese momento, el propietario está en condiciones de realizar una intimación o iniciar un reclamo extrajudicial”, detalló.
De todos modos, remarcó que los corredores buscan evitar llegar a esas instancias y priorizan la negociación con el inquilino. “Generalmente los corredores inmobiliarios estamos muy lejos de eso. Siempre estamos a favor de una negociación, un convenio, un acuerdo de pago y, en un caso extremo, coordinar una mediación para algún convenio de desocupación con plazo”, aseveró el referente del sector.
En ese sentido, Elena sostuvo que el atraso no necesariamente responde a una decisión deliberada del inquilino. “Quien está en esta situación de mora no es que lo busque ni que esté especulando. Llega a esta situación debido a la mala situación económica”, afirmó.
También destacó que, históricamente, el inquilino residencial suele ser un buen pagador y que los casos de incumplimiento representan situaciones extremas.
Qué pasa con los alquileres comerciales
El escenario también presenta dificultades en el segmento comercial, aunque Elena señaló que allí el problema viene desde hace más tiempo.
De acuerdo con el estudio semestral presentado por el Colegio en junio, la situación varía considerablemente según la zona de Rosario. Mientras algunos paseos comerciales a cielo abierto mantienen niveles bajos de desocupación, existen sectores céntricos donde la cantidad de locales vacíos es considerablemente mayor.
Al considerar conjuntamente los alquileres residenciales y comerciales, la mora se ubica cerca del 9%, según el dirigente. Además, indicó que el promedio de locales comerciales desocupados ronda el 12%. “Son números que no hacen más que reflejar que la economía en sí está en niveles muy bajos y con una carga impositiva y locativa importante”, sostuvo.



