La posibilidad de instalar un barrio chino en Rosario comenzó a tomar forma tras la iniciativa de referentes empresariales locales. El expresidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios (Cocir), Andrés Gariboldi, analizó la propuesta que busca concentrar la actividad comercial asiática en unas pocas cuadras de la ciudad y lo vio factible. También Ricardo Diab, presidente de la Asociación Empresaria de Rosario y de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa. El debate urbano se da en un contexto económico muy complejo, marcado por el reclamo del sector comercial ante los embargos que asfixian a las pequeñas y medianas empresas (pymes) y un vaciamiento de locales.

El proyecto de un polo comercial temático, que incluya oferta gastronómica, de bazar y diversos servicios en el centro de Rosario, fue impulsado por Lucio Di Santo hijo, quien recientemente vendió sucursales de la firma Micropack a la cadena Todo Chen, con el objetivo de replicar el atractivo de estos espacios a nivel mundial. Consultado por Radiópolis (Radio2) sobre la viabilidad comercial en Rosario, Gariboldi señaló: “Nos parece que la iniciativa es sumamente interesante; el Chinatown lo encontrás en muchísimas capitales del mundo, ¿por qué no en Rosario?”.

El exdirigente consideró que no se trata de un barrio entero, sino que “en unas cuadras del centro se concentre la actividad comercial china” dentro de la ciudad. “Esta nueva apertura, este desembarco más agresivo del mercado de bazares, ¿por qué no concentrar un lugar con la cultura china con una oferta gastronómica?”, cuestionó y advirtió que los comerciantes chinos “son los que buscan las grandes superficies (para alquilar)”, al punto que esta semana se ofreció la locación de un espacio en su idioma.

“Son muy buenos locatarios, pagan puntualmente”, reconoció Gariboldi remarcando su postura a favor del proyecto. Aunque advirtió que se trata de un “proyecto que está en pañales”, se mostró entusiasmado con la posibilidad: “Los lugares ociosos en el centro rosarino están, entonces es una iniciativa para dinamizar la zona”, destacó.

A su turno, Ricardo Diab, presidente de la Asociación Empresaria de Rosari. y de Confederación Argentina de la Mediana Empresa, también mostró adhesión al proyecto. “Creo que sí, entiendo que sí, si están las condiciones dadas y los actores pertinentes, sí”, respondió a la consulta radial. “Aparte, es un tema que lo vemos en el mundo, es un atractivo muy particular y, con el empuje que viene la comunidad china, lo veo muy factible", señaló en Radio 2, agregando que también sería viable un barrio brasileño debido a la gran cantidad de estudiantes universitarios y directivos de empresas radicados en la región.

Diab trazó un diagnóstico sobre la situación de las pequeñas y medianas empresas en la provincia de Santa Fe y en el resto del país. Por un lado, reconoció puntos positivos en el rumbo macroeconómico, pero encendió alarmas sobre la microeconomía y el impacto en el mercado interno. "Yo primero tengo que destacar lo bueno que se ha hecho, porque hay muchas cosas que realmente son buenas y habría que fortalecerlas para una Argentina predecible. Ahora hay cosas que, si no se cambian, es imposible que las Pymes puedan seguir desarrollándose en la Argentina", advirtió.

Entre los factores que asfixian al sector, el representante de Came enumeró “la falta de financiamiento" y "la competencia desleal", haciendo especial énfasis en que "hoy hay mucha mercadería que entra por frontera, que no es cuidada, que se vende en cualquier lado".

A su vez, se refirió al endeudamiento que arrastran los sectores productivos, que "no es más y nada menos que consecuencia de lo que venimos anunciando, viendo en los últimos tiempos, que tiene mucho que ver con la caída de la productividad, la caída del consumo".

Ante esta coyuntura, Diab reclamó espacios de interlocución con el Ejecutivo nacional. "Dada la circunstancia que entendemos, necesitamos que haya diálogo, un consenso productivo en la Argentina, pero por ahora no tenemos lugares donde expresarnos y que realmente funcione lo que expresamos o lo podamos discutir a nivel nacional", sostuvo.

Finalmente, el referente comercial recogió el guante respecto a las recientes declaraciones que calificaban al centro de Rosario como un "gueto" que expulsa a los consumidores. Diab reconoció que "en el mundo el centro es muy difícil sostenerlo" por las nuevas formas de consumo, pero apuntó a factores locales que agravaron la situación.

Explicó que el fenómeno de aislamiento "es posible en base a los valores que se manejan hoy en el centro de los alquileres". Si eso no se adecúa, también es muy difícil para que haya actividades que a lo mejor no tienen una rentabilidad alta, pero sí le dan dinamismo".

Además, sumó a este "combo" perjudicial el recorte en el horario de los bancos y las cocheras que cierran temprano, limitando la actividad nocturna y gastronómica.