La propuesta de crear un Barrio Chino en Rosario avanza con el análisis de distintas alternativas para definir dónde podría instalarse. El proyecto, impulsado por empresarios privados, contempla concentrar en una zona de la ciudad una oferta comercial, gastronómica y de servicios vinculada a la comunidad china.

Según explicó Luciano Di Santo, uno de los impulsores de la iniciativa, actualmente se analizan tres lugares: calle Córdoba, entre Laprida y San Martín; Ovidio Lagos, en la zona de Pichincha y cerca de la estación Rosario Norte; y Funes.

Esta última alternativa, sin embargo, ya fue descartada. Di Santo explicó que tomaron esa decisión después de interactuar con vecinos de la localidad, quienes plantearon que el proyecto no debería instalarse allí.

La iniciativa surgió a partir del vínculo que Di Santo mantiene desde hace años con empresarios de la comunidad china. Contó que primero fueron proveedores mayoristas de supermercados chinos y que, con el tiempo, construyó relaciones comerciales y personales con distintos empresarios.

El proyecto tomó forma después de sus visitas al Barrio Chino de Buenos Aires. “No importaba la hora y al lugar que iba, siempre había consumo y cada día descubría algo diferente”, relató en Radiópolis (Radio 2). A partir de esa experiencia surgió la pregunta: “¿Por qué no un barrio chino?”.

Según contó, algunos de los empresarios chinos con los que se relacionaba lo alentaron a avanzar con la propuesta. “Estamos soñando en grande, pero estamos soñando y lo queremos hacer realidad”, sostuvo.

Dos cuadras y una primera etapa con 10 o 15 locales

El proyecto todavía se encuentra en una etapa de definición. La iniciativa privada se canalizaría a través de un fideicomiso denominado “Barrio Chino en Rosario”, que debería permitir avanzar con la compra de tierras y locales.

Di Santo señaló que ya cuentan con dos planes de negocio y que esperan definir el esquema durante los próximos 15 días o un mes. Recién después se presentará la propuesta a un grupo de inversores chinos y argentinos para tomar una decisión conjunta.

Locales vacíos en Córdoba al 800. (Alan Monzón/Rosario3)
Locales vacíos en Córdoba al 800. (Alan Monzón/Rosario3)

La intención es comenzar de manera acotada: dos cuadras, con una primera etapa de entre 10 y 15 locales funcionando. “Nosotros queremos comenzar con dos cuadras para garantizar que esta sea una oferta china”, explicó Di Santo. La idea inicial es que no se mezclen otras culturas comerciales, aunque esa posibilidad podría incorporarse posteriormente.

De acuerdo con el impulsor, ya hay 70 posibles locatarios interesados. La mayoría serían empresarios chinos, aunque también hay empresarios argentinos que podrían participar con propuestas gastronómicas en las que, por ejemplo, tanto los chefs como quienes atiendan al público sean de origen chino.

Incluso, aseguró que ya existen empresas interesadas en firmar cartas de intención, aunque aclaró que primero deben resolver la estructura del fideicomiso.

Gastronomía, turismo y vida nocturna

Uno de los principales ejes del proyecto será la gastronomía. La intención es que alrededor del 70% de los locales sean gastronómicos, con propuestas de distintos niveles: desde restaurantes de primer nivel hasta opciones de comida al paso.

El objetivo no sería solamente generar una concentración comercial, sino también convertir la zona en un atractivo turístico y extender su actividad durante la noche. 

Entre los cinco ejes planteados para el proyecto aparece el turismo, para el cual se prevé la instalación de un arco chino, que sería aportado por el Gobierno de China y funcionaría como una especie de sello distintivo del espacio.

También se contempla sumar comercios y servicios que ya tienen presencia en Rosario, además de propuestas como spas, salones de belleza y locales de masajes, una oferta que Di Santo dijo haber observado con buenos resultados en el Barrio Chino de Buenos Aires.

El proyecto también considera necesario resolver la cuestión del estacionamiento, ya sea mediante cocheras o espacios disponibles en la zona.

Cuándo podría comenzar

El objetivo de los impulsores es que la iniciativa pueda empezar a funcionar en diciembre de este año o, como alternativa, en marzo, aunque el plazo depende de que puedan cerrar primero el esquema de inversión y resolver el fideicomiso.

“La realidad económica” también será determinante, advirtió Di Santo, quien señaló que deberán evaluar junto con los inversores qué alternativa resulta viable. “La demanda de los que quieren operar triplica la oferta en restaurantes, servicios y comercios. Todos están ofreciendo la seña”, afirmó.

La idea, por ahora, es dar el primer paso con una cantidad limitada de locales y hacer crecer el proyecto progresivamente. “Lo difícil es comenzar, pero una vez que comienza se va haciendo al andar”, resumió.