La actividad económica de la ciudad de Rosario y la región atraviesa un periodo de contracción pronunciada, evidenciando un retroceso acumulado del 3,6% durante los primeros siete meses del año. Este escenario de marcada debilidad productiva se refleja tanto en la caída general de la facturación local —que muestra una merma del 7,5% interanual a valores constantes— como en el duro impacto que sufren los sectores comercial e industrial, los cuales concentran los principales indicadores negativos de la economía urbana.

Según datos analizados por el Departamento de Economía de la Federación Gremial del Comercio e Industria de Rosario (Fecoi), la caída del consumo interno afecta principalmente al sector comercial, que abarca aproximadamente el 38% de la actividad económica relevada en la ciudad.

La facturación real del comercio rosarino experimentó una retracción interanual del 10,3%, una cifra que se profundiza de manera drástica en segmentos específicos como el de la venta y reparación de vehículos, rubro que sufrió un desplome del 18,7%. Esta contracción de las ventas minoristas y mayoristas configura bajas expectativas de recuperación a corto plazo para los comerciantes de la región.

 (Federación Gremial del Comercio e Industria de Rosario)
. (Federación Gremial del Comercio e Industria de Rosario)

Por su parte, el aparato industrial y manufacturero atraviesa una crisis todavía más profunda, con una caída interanual del 13,8% en su actividad general, de acuerdo con la publicación del Fecoi basada en datos del Centro de Información Económica de la Municipalidad de Rosario.

Dentro de este sector, los retrocesos más alarmantes se concentran en la fabricación de vehículos y equipos de transporte, que experimentó un derrumbe del 45,9%. Asimismo, la producción de artículos electrónicos y equipos eléctricos registró una baja del 27,8%, mientras que el rubro textil se contrajo un 26,6%, consolidando un panorama recesivo que afecta de forma transversal a la capacidad productiva regional.

Consumo estancado en niveles bajos

A este panorama hay que sumarle que el Indicador de Consumo elaborado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios –que refleja la evolución del consumo de los hogares en bienes y servicios finales– mostró en septiembre una caída de 0,8% en la comparación interanual y apenas un leve crecimiento desestacionalizado de 0,05% frente al mes de agosto, lo que en los hechos es prácticamente un estancamiento.

La serie desestacionalizada continúa oscilando sobre una media en niveles similares desde fines de 2024, aún bajos en términos de la historia reciente. En concreto, septiembre concluyó 2% por debajo del máximo de principios de 2025.

Al analizar el desempeño de los rubros contemplados en el índice, se aprecian caídas de distinta magnitud: Indumentaria y calzado mostró un decrecimiento de 1,5% interanual, y Transporte y vehículos una baja estimada de 5,5% interanual. El desempeño del segundo rubro se explica por el retroceso en el patentamiento de automóviles, cuyo pico se dio en iguales meses del año pasado.

En tanto, recreación y cultura mostró una caída de 3,4%. En este caso hay que considerar que la dinámica del índice se encuentra condicionada por la performance del año anterior, donde el crecimiento interanual fue elevado (+35,1%).

El desafío de recuperar el consumo
 

Los indicadores reflejan que la economía rosarina todavía enfrenta dificultades para consolidar una recuperación sostenida, especialmente en los sectores vinculados al mercado interno, donde el comercio y las Pymes desempeñan un papel fundamental en la generación de empleo y actividad económica.

En este contexto, desde el Fecoi remarcaron que la recuperación del consumo, la reducción de la presión tributaria y de los costos financieros, junto con un mayor acceso al crédito, aparecen como cuestiones centrales para mejorar la competitividad y favorecer la recuperación de la actividad.