La Provincia instaló en la autopista Rosario-Santa Fe una balanza dinámica que permite controlar el peso de los camiones mientras circulan y aplicar multas de manera automática cuando detecta sobrecarga, sin necesidad de detener los vehículos.
El dispositivo está ubicado en el kilómetro 7 de la autopista, en la mano hacia Santa Fe, y controla los tres carriles a alta velocidad. Según informó el Gobierno provincial, es la primera balanza dinámica punitiva del país y comenzará a aplicar sanciones dentro de 15 días.
El gobernador Maximiliano Pullaro recorrió este viernes el pórtico de control y explicó que el objetivo es proteger la infraestructura vial y evitar que los camiones que circulan con exceso de carga deterioren el pavimento.
“Los transportes pesados que pasen con sobrecarga van a ser multados. Además, sumamos móviles de asistencia y equipos propios para reparar la ruta todos los días. Así cuidamos lo que es de todos los santafesinos”, sostuvo.
Cómo funciona la balanza que controla a los camiones
El sistema utiliza sensores instalados en el pavimento y cámaras para registrar el peso de los vehículos en movimiento. Cuando detecta que un camión supera la carga permitida, se labra la infracción sin interrumpir la circulación.
Juan Pablo Trevisan, subgerente del Fideicomiso de la Autopista Rosario-Santa Fe, explicó que el camión “pasa sin frenar” y que el dispositivo detecta el peso mediante los sensores y las cámaras.
El funcionario señaló que otros sistemas de pesaje utilizados en el país requieren detener los vehículos y realizar una segunda medición con una balanza estática. En cambio, el nuevo pórtico permite pesar y multar directamente mientras el transporte continúa su recorrido.
La tecnología es de origen italiano y fue homologada en Argentina por un laboratorio privado de Villa Constitución, certificado por el Gobierno nacional. Además, cuenta con certificación de la Organización Internacional de Metrología Legal (OIML).
La instalación del sistema se enmarca en los trabajos que la Provincia realiza sobre la autopista Rosario-Santa Fe, entre ellos la construcción del tercer carril.
Durante esta semana, Pullaro encabezó el inicio de la segunda etapa de esa obra, que comprende 17,5 kilómetros entre San Lorenzo Centro y el empalme con el Desvío Timbúes. Los trabajos demandan una inversión de 70.000 millones de pesos y continúan el primer tramo, inaugurado a principios de este año entre Rosario y San Lorenzo.
El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, sostuvo que los controles de peso son necesarios para preservar las inversiones en infraestructura. “No sirve de nada hacer obra nueva si después los camiones con sobrepeso nos rompen las rutas”, afirmó.
En la misma línea, el administrador general de la Dirección Provincial de Vialidad, Pablo Seghezzo, advirtió que la sobrecarga de los camiones acelera el deterioro del pavimento y reduce la vida útil de las rutas. Según explicó, el exceso de peso genera fisuras, huellas y baches.
Además de la balanza, la Administración de la Autopista incorporó siete móviles de asistencia a los usuarios y equipamiento propio para realizar tareas de mantenimiento.
La dotación incluye dos camiones, un carretón y una retropala, con los que la Provincia busca atender reparaciones de manera diaria y reducir los tiempos de intervención sobre la traza.
Por su parte, los equipos móviles de Control de Cargas de Vialidad Provincial continuarán recorriendo las rutas santafesinas para realizar controles de peso.



