Días antes de cerrar, la fábrica de neumáticos Fate emitió en el Mercado Argentino de Valores (MAV) pagarés bursátiles no garantizados nominados en dólares equivalentes a 23.722.148.500 pesos con vencimientos desde abril de este año hasta enero del próximo, cuyos compradores –conocida la noticia– ahora tienen mucha incertidumbre sobre si los compromisos serán abonados en tiempo y forma.

Lo llamativo de la toma de deuda es que Fate no venía teniendo una presencia activa bursátil como emisor de deuda, pero –según los registros oficiales del MAV– en enero emitió pagarés nominados en dólares equivalente a $4 mil millones y en febrero emitió por $19 mil millones

Días después de tomar esa deuda, anuncia el cierre de la planta.

Más allá de la incertidumbre que genera en los inversores –y confiando en que se abonen los vencimientos ya que la empresa sostiene públicamente que honrará sus compromisos con bancos y proveedores ya que no va a convocatoria o quiebra sino a liquidación– lo que asoma es el innecesario daño institucional al mercado de salir a tomar tanda deuda sabiendo que la empresa se disponía a cerrar a los pocos días. 

Se trata de un manoseo a un mercado de capitales chico como es el Argentino, y que viene de un año de afrontar muchos casos de instrumentos no garantizados que se defaultean, como los casos de Surcos, Los Grobo, Agrofina, Bioceres, Rizobacter, etc.- para desgracia de inversores que compraron esos papeles.

Un mercado que ya está sacudido por la decisión de la Comisión Nacional de Valores (CNV) de abrir un sumario administrativo contra Andreas Ignacio Keller Sarmiento, quien se desempeñó como director titular de Celulosa Argentina S.A. hasta septiembre de 2025, porque vendió acciones de la compañía por más de $4.500 millones en un contexto de grave deterioro financiero de la empresa, el cual aún no era de conocimiento público, maniobra, calificada técnicamente como “insider trading” o uso indebido de información privilegiada, que le permitió eludir un perjuicio de $3.571 millones.