La oferta de propiedades en el mercado inmobiliario de Rosario se mantuvo en aumento durante 2025 y consolidó así un volumen amplio, que sin embargo se topó con una demanda retraída a raíz de factores como el incremento de las tasas de los créditos hipotecarios durante el último tramo del año pasado, lo que limitó el acceso a estos instrumentos de financiación.
Este panorama fue diferente al que anticipaban en el sector local, en donde los corredores inmobiliarios esperaban “la última mitad del 2025 con más expectativa”.
Así lo indicó José Ellena, corredor inmobiliario y vicepresidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario (Cocir), que al describir la situación general remarcó que el “punto en común” entre los mercados de compraventa y alquileres de propiedades es la oferta.
“Tenemos una oferta bastante extendida y, al mismo tiempo, una demanda bastante retraída”, describió en diálogo con La Primera de la Tarde (Radio 2), y apuntó que “el mercado de compraventa no está dinámico”.
Según un relevamiento conjunto elaborado por la Universidad de San Andrés y Mercado Libre, la cantidad de departamentos disponibles para alquilar aumentó 94,5% en diciembre de 2025 con respecto al mismo mes de 2023, cuando la antigua ley de alquileres dejó de estar vigente. En cuanto a las casas, la oferta creció 40,5%.
No obstante, los corredores advierten que por parte de la demanda la situación no acompaña la evolución de la oferta. Puntualmente con respecto a 2025, Ellena marcó “dos cuestiones”. “Por un lado, fue un año electoral, algo que siempre nos afecta porque nuestro sector es de inversiones medianas y grandes basadas en proyecciones, gastos y endeudamientos” que requieren de una mayor estabilidad, indicó.
Y siguió: “Por otro lado, también se retiraron gran parte de los créditos hipotecarios que estaban traccionando el mercado”.
A eso se le sumó que “ha habido un buen ritmo de construcción, por lo que el mercado está extremadamente amplio”, explicó el corredor inmobiliario, que hizo hincapié en que la demanda se mantiene “bastante acotada”.
“Achicamiento de la economía comercial”
Otro de los puntos preocupantes, señaló Ellena, fue la caída de consultas para alquilar locales comerciales. “Hay una oferta amplia porque hay una merma en la demanda. Ya se está notando un achicamiento de la economía comercial, más allá de los cambios que imponen las nuevas formas de comercialización y las plataformas”, precisó.
En este contexto, el vicepresidente del Cocir dijo que los locadores buscan priorizar la renovación de los contratos aunque eso implique cobrar alquileres algo más baratos. “Si se desocupa a veces nos cuesta volver alquilarlo”, describió, y agregó que a la hora de definir los valores y condiciones de los contratos se manejan con “expectativas sensatas”.
De acuerdo con el último Relevamiento de Locales Comerciales del Cocir, en diciembre pasado se registró una “tasa de vacancia del 10,7%” en Rosario, con situaciones heterogéneas. “En el Área Central, la proporción de locales vacíos es mayor que la media de la ciudad (11,3%), mientras que en los Centros Comerciales a Cielo Abierto y en los Shoppings son menores (9,3% y 6,6%, respectivamente)”, dice el reporte.
También se ha instalado una “gran dicotomía” en los valores de propiedades a estrenar con los de otras más antiguas.
“Hoy el costo de la construcción en dólares, producto de la inflación que hubo y por el hecho de que el dólar se ha quedado quieto, quedó un 30 o 35 por ciento arriba del valor de mercado. Entonces se dan casos en los que un departamento céntrico promedio, de un dormitorio y a estrenar está entre 75 y 80 mil dólares mientras que uno similar con 4 o 5 años de antigüedad está entre 60 y 65 mil”, apuntó.
Los valores de mercado, sumó Ellena, también han desplazado a los potenciales compradores de clase media: “Vender un lote en un barrio cerrado, que vale el equivalente a 7 u 8 lotes en un barrio abierto, va a resultar más fácil porque el lote de barrio abierto lo compra gente de clase media, y ese segmento es el que más dificultades tiene para ahorrar o asumir un compromiso con un crédito”.



