El Gobierno de Santa Fe anunció su adhesión al Régimen de Transparencia Fiscal, una iniciativa que apunta a detallar el peso de los impuestos en los precios de bienes y servicios. A partir de esta decisión, la Administración Provincial de Impuestos (API) deberá implementar un esquema que permita identificar con mayor claridad cuánto incide el Impuesto sobre los Ingresos Brutos en cada operación.
El objetivo es mejorar la información disponible para los consumidores. De este modo, en los comprobantes de compra se podrá distinguir qué parte del monto abonado corresponde a tributos provinciales y cuál a impuestos nacionales, como el IVA.
La medida se enmarca en una estrategia más amplia de alivio fiscal. Según indicaron desde la Provincia, se avanza de manera sostenida en la reducción de Ingresos Brutos para acompañar al sector productivo, incentivar el empleo y mejorar la competitividad.
En ese sentido, la Ley Tributaria 2026 incorporó beneficios como la deducción del costo salarial de nuevos trabajadores y la posibilidad de descontar del impuesto el gasto en energía eléctrica. La adhesión al régimen de transparencia se suma a ese esquema y busca visibilizar el peso relativo de la carga impositiva.
A partir de la implementación, la API establecerá los mecanismos de cálculo para determinar la incidencia de Ingresos Brutos sobre el precio neto facturado, lo que permitirá reflejar esa información de forma más clara en tickets y facturas.
La iniciativa se articula con lo dispuesto a nivel nacional por la Ley 27.743, que estableció la obligación de detallar los impuestos en precios y comprobantes, e invitó a las provincias a avanzar en el mismo sentido.
Desde el Gobierno aclararon que la adopción del sistema no será obligatoria en los casos en que implique costos adicionales para los comercios por la adecuación de sus sistemas de facturación. En esos casos, la implementación será progresiva para no afectar la operatoria del sector.
En paralelo, destacaron los primeros resultados de los beneficios fiscales vigentes. En los dos primeros meses del año, 788 empresas aplicaron deducciones en Ingresos Brutos por la incorporación de nuevos trabajadores, lo que representó 3.193 empleos y un ahorro superior a los 2.150 millones de pesos.
Además, 319 industrias y 2.644 comercios utilizaron la deducción del gasto en energía eléctrica, con un ahorro acumulado que superó los 1.576 millones de pesos. A su vez, 1.245 pequeños contribuyentes accedieron a una reducción de la alícuota al 2,5%, con un beneficio total de más de 124 millones.
En total, cerca de 5.000 empresas utilizaron los principales beneficios de la Ley Tributaria en los primeros dos meses de su implementación.



