La empresa Servicios Portuarios (Sepor), concesionaria de las unidades VI y VII del puerto de Rosario, avanza con su anunciada inversión de 74 millones de dólares para la modernización de su infraestructura logística. Así lo anunció ayer el gerente de la terminal Daniel Di Morelli durante su exposición en ExporLog, la primera feria portuaria y logística de Rosario que se realiza en La Fluvial organizada por el Instituto de Desarrollo Regional (IDR) y la consultora GlobalPorts.

Sepor, una empresa de capitales argentinos conducida por las familias Ondachú y Scaglia, controla 20 hectáreas en la zona sur del Puerto de Rosario. No se trata de un exportador de granos, sino que presta servicios de elevación a exportadores, lo que la convierte en un actor neutral dentro de un negocio dominado por grandes multinacionales cerealeras. “Aquí puede venir cualquier exportador a trabajar porque no somos competencia de ninguno”, explicó Di Morelli.

Más allá del maíz, la soja y el trigo que transitan regularmente por la terminal, el sorgo es el gran diferenciador de SePor. Según Di Morelli, prácticamente el 90% del sorgo que Argentina embarca al mundo sale por estas instalaciones. En la última campaña, además, el girasol regresó al muelle después de tres décadas de ausencia: se embarcaron cerca de 250.000 toneladas, un volumen que el gerente calificó como una señal positiva del dinamismo comercial de la terminal.

La carga llega principalmente por camión, aunque el ferrocarril representa aproximadamente el 10% del volumen ingresado. SePor opera con ambas trochas —angosta y ancha— y conecta con las redes NCA y Belgrano Cargas, lo que amplía su radio de captación hacia el interior productivo. Otro atributo que distingue a las Unidades VI y VII es su arquitectura de almacenamiento.

A diferencia de terminales que operan con grandes celdas sin posibilidad de separación, SePor cuenta con una batería de silos individuales que permite segregar mercaderías por calidad, origen o condición fitosanitaria.

“Eso nos habilita a trabajar con mercaderías especiales, que requieren un trato diferenciado”, precisó Di Morelli, quien destacó que ese know-how fue transmitido desde los trabajadores que transitaron el cambio de gestión estatal a privada en 1995.

Con respecto al plan de inversiones, SePor negoció con el Ente Administrador del Puerto Rosario (ENAPRO) una extensión de su contrato de concesión: de 2036 a 2061, a cambio de un paquete de inversiones que totaliza 74 millones de dólares.

El acuerdo contempla mejoras en los accesos viales desde la circunvalación hacia el puerto, automatización de operaciones mediante sistemas PLC, incorporación de termometría en los silos, renovación eléctrica completa —usinas y transformadores—, filtros de manga para la contención del polvillo, reconstrucción del muelle de la Unidad VI y la construcción de un nuevo muelle de barcazas.

Di Morelli indicó que varias de esas obras ya están en marcha. Los filtros de manga de ambas unidades tienen contratos de fabricación firmados, y el PLC —sistema de automatización de movimientos internos— ya tiene convenio suscripto. Los accesos viales y las aspiraciones fueron identificados como las prioridades inmediatas.

Di Morelli también puso en perspectiva el impacto que tendría una mejora en el dragado de la hidrovía sobre la operación de la terminal. Hoy, con 34 pies efectivos disponibles, los buques salen con aproximadamente 45.000 toneladas, con un techo que ronda las 50.000 según el tipo de embarcación. Una profundización del calado permitiría aumentar esa capacidad de carga y, sobre todo, eliminar una práctica costosa: los barcos que zarpan desde Rosario deben completar carga en puertos de aguas profundas ubicados en el sur del país, lo que implica traslados adicionales de mercadería por camión y kilómetros extra de navegación.

“Cuando tengamos mayor profundidad, se evitaría ese tránsito y se abaratarían los costos de traslado de la mercadería”, concluyó el gerente.