Mario Roldán, entrenador de la rosarina Brenda Ruiz Díaz, celebró la medalla de bronce obtenida por la joven de 20 años en los Juegos Sudamericanos Santa Fe 2026. En diálogo con Radiópolis (Radio 2), destacó no solo el logro competitivo, sino también el inmenso valor del taekwondo como herramienta de inclusión social en los barrios más vulnerables de la ciudad y de la provincia.
La taekwondista rosarina derrotó 2-0 a la uruguaya Milagros Álvarez y conquistó la medalla de bronce en la categoría -67 kg de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Oriunda de la zona de Roullion y Maradona en pleno barrio Toba, superó grandes adversidades para alcanzar el podio. Al reflexionar sobre sus orígenes, Roldán valoró su esfuerzo: “Brenda la rema en dulce de leche desde que nació y nosotros nosotros vemos en Brenda doble o triple mérito”. A su vez, el entrenador explicó que la situación no es igual para todos los competidores: “Yo corro una carrera y digo «bueno, yo salí segundo, vos saliste primero, pero si vos saliste 300 metros antes, y, amigo, déjame decir que saliste primero, pero con ventaja»”.
El entrenador detalló que el proyecto deportivo comenzó hace unos 12 años con la intención de brindar alternativas a los jóvenes frente a contextos barriales complejos. En ese sentido, resaltó que actualmente construyen una sede propia en Villa Banana. “Estamos construyendo un espacio donde va a ser un centro sociocultural y deportivo, donde no solamente va a haber Taekwondo, sino va a haber un montón de otras disciplinas”, anticipó.
El rol del Estado y el programa Nueva Oportunidad
Durante la entrevista, Roldán subrayó la importancia de las políticas públicas para sostener estas iniciativas barriales. Valoró especialmente el acompañamiento del programa provincial Nueva Oportunidad y la gestión de pasajes para que los atletas puedan viajar a competir. “Sin el apoyo del Estado tampoco se puede y yo creo que debería invertir el Estado en general en esto, para mí la transformación va por ahí”, afirmó.
Además de los éxitos de alta competencia, el objetivo principal del equipo apunta a rescatar a los jóvenes de la marginalidad y ofrecerles un futuro distinto. “Tenemos un montón de pibes que salen de la droga, que los acompañamos y cambian todo su eje de vida, que para nosotros es casi igual o más importante aún que Brenda se cuelgue una medalla”, concluyó el entrenador.
Brenda
De acuerdo a lo que publicó Rosario Noticias, para Brenda esta medalla tiene un significado que va mucho más allá del resultado deportivo. Por primera vez pudo competir en un gran evento internacional frente a su gente, con su familia en las tribunas, sus amigos, sus banderas y hasta compañeros de su escuela acompañándola. Una escena que había imaginado años atrás y que no había podido vivir en los Jadar del año pasado, cuando una lesión la dejó afuera.
“A mí me abrió muchas puertas. Yo, gracias a Dios, puedo decir que vivo del taekwondo. Y me encanta porque es lo que yo más amo”, relató.
Pero también reconoció que durante mucho tiempo tuvo que luchar contra sus propias inseguridades. “Siempre me bloqueaba a mí misma y me decía: ‘no, no, no, no vas a poder’. Pero por suerte siempre tengo a mi familia, a mis amigos, a mi gente que está ahí recordándome todo lo que soy capaz”, sostuvo.
Por eso el bronce también tuvo el valor de una confirmación. De comprobar que podía.