Este lunes 7 de septiembre dará inicio en el Centro de Justicia Penal de Rosario el juicio oral y público contra Agustín López Gagliasso, el joven imputado por embestir a más de 120 kilómetros por hora y matar a Tania Gandolfi (41) y a su hija Agustina García (17) el 21 de enero de 2025 en la intersección, de la avenida Wheelwright y la calle Presidente Roca.
“Nos cambió la vida”, dijo, en contacto con el programa De boca en boca (Radio 2) esta semana, Diego García, viudo de Tania, padre de Agustina y de la pequeña Victoria, quien tenía seis años al momento del hecho y sobrevivió. Ahora busca replicar en Santa Fe una iniciativa que logró hacer prosperar en Córdoba. La familia es de la vecina provincia. Cuando ocurrió el choque fatal, estaban de visita por Rosario.
López Gagliasso llega al juicio tras cumplir prisión preventiva y enfrenta un pedido de condena unificado entre el Ministerio Público de la Acusación (MPA) y la querella de 18 años de prisión efectiva, más 10 años de inhabilitación absoluta para conducir vehículos automotores. La acusación principal encuadra el hecho en la figura jurídica de homicidio simple con dolo eventual en dos hechos y lesiones leves con dolo eventual, todo en concurso ideal.
El doble crimen vial ocurrió durante la tarde del 21 de enero de 2025. Según la reconstrucción de los hechos, López Gagliasso circulaba a bordo de un Peugeot 206 gris con un nivel de alcoholemia de 0,20 g/l.
Las cámaras del Centro de Monitoreo Urbano detectaron el rodado desde la zona sur (Arijón y Ayacucho) hasta su ingreso al túnel Arturo Illia. Dentro del túnel, el conductor protagonizó un altercado de tránsito con un motociclista. A partir de ese momento, desató una persecución a alta velocidad con maniobras de zigzagueo y sobrepaso de otros vehículos a más de 120 kilómetros por hora, en una arteria lindera al parque donde la velocidad máxima y la concurrencia peatonal exigían máxima precaución.
Al salir del túnel, en la esquina de Wheelwright y Roca, el Peugeot 206 perdió el control, subió a la vereda y embistió de lleno a la familia cordobesa que caminaba por la zona. Tania y Agustina murieron en el acto debido a la gravedad de las lesiones. Diego logró jalar del brazo a su hija de 6 años milisegundos antes del choque, evitando que la pequeña sufriera un impacto directo.
Con el inicio del juicio oral este lunes 7 de septiembre, los tribunales rosarinos darán paso a la producción de pruebas, pericias técnicas y testimonios que buscarán determinar la responsabilidad penal definitiva de Agustín López Gagliasso.
Convertir el dolor en enseñanza
Tras el siniestro fatal del 21 de enero de 2025, los compañeros de curso de Agustina y la comunidad educativa del colegio técnico cordobés asumieron el compromiso moral y ético de convertir la idea de Agustina en una propuesta concreta. Encabezado por la estudiante Leonela Toujan y bajo la supervisión del docente Marcelo Sosa y el equipo directivo, el proyecto denominado "Programa Agustina Magalí García: Educación Vial Integral y Conciencia Ciudadana" fue elevado formalmente ante el Parlamento Juvenil de la Provincia de Córdoba. Ahora, la familia espera que sea presentado también en la provincia de Santa Fe.
Más allá del reclamo de justicia en los tribunales, la memoria de las víctimas impulsó esta iniciativa pedagógica que busca evitar nuevas tragedias viales. Antes del fatídico viaje a Rosario, Agustina Magalí García era estudiante de ciclo orientado en el IPEMYT N° 357 "José Campellone" de barrio Smata, en la ciudad de Córdoba.
Con la preocupación constante por los riesgos a los que se exponen los jóvenes en la vía pública, la familia García ideó e inició un proyecto para incorporar la seguridad vial de forma sistemática en el ámbito escolar.
Los cuatro ejes del proyecto escolar
La propuesta ideada por la joven cordobesa está concebida como un programa piloto de implementación transversal en 5º, 6º y 7º año de la escuela secundaria, evitando la sobrecarga de asignaturas mediante talleres dentro de materias afines:
- Legislación, Normas y Entorno Local: análisis de derechos y obligaciones en la vía pública, jerarquía de prioridades y detección de puntos críticos en el barrio mediante cartografía social.
- Conducción defensiva y percepción del riesgo: concientización sobre la física del choque, distancias de frenado, la legislación de "Alcohol Cero" y la "ceguera atencional" provocada por el uso del celular.
- Protección de usuarios vulnerables: prevención enfocada en peatones, ciclistas y motociclistas, promoviendo el uso correcto del casco homologado y la visibilidad frente a vehículos pesados.
- Actuación ante siniestros (Protocolo P.A.S.): capacitación práctica sobre cómo asegurar la escena (Proteger), realizar llamadas eficientes a los servicios de emergencia (Avisar) y brindar auxilio básico sin agravar lesiones (Socorrer).
El programa proyecta que los egresados obtengan un certificado institucional de formación vial que, mediante convenios municipales, pueda eximirlos de rendir el examen teórico para la obtención de su primera licencia de conducir.
El empuje del proyecto presentado por la comunidad educativa del IPEMYT N° 357 cobró alcance provincial en consonancia con la política oficial lanzada por la Gobernación de Córdoba.
A través de un acuerdo rubricado entre el Ministerio de Educación, el Ministerio de Seguridad y el Consejo de Médicos de la Provincia, el Gobierno cordobés formalizó la puesta en marcha del programa "Educación Vial en las Escuelas".
La iniciativa estatal articula herramientas pedagógicas, formación docente y talleres para comunidades educativas de todos los niveles, buscando consolidar una cultura de prevención y cuidado de la vida desde la infancia.