AMauricio Javier Ayala, presunto jefe narco que cayó el año pasado tras estar sindicado como cabeza de una estructura que operó en parte de la zona oeste de Rosario, fue acusado este viernes por una maniobra de lavado de activos. Según una investigación federal, en noviembre de 2023 construyó a través de su madre, usada como testaferro, una casa en Roldán que pagó en efectivo por un monto estimado en 138 mil dólares.

De acuerdo a la imputación ventilada por el fiscal federal Santiago Alberdi ante el juez de Garantías Carlos Vera Barros, el inmueble está ubicado en avenida Acequias del Aire al 1600. La operación bajo investigación se concretó el 16 de noviembre de 2023 en Rosario por Elicia Liliana Ayala –también acusada este viernes–, quien pagó por el lote unos 9 millones de pesos en efectivo. Esa misma fecha desembolsó más de 41.000.000 pesos a los constructores que quedaron a cargo de la edificación.

Para el fiscal no hay dudas de que la maniobra buscó blanquear ingresos ilícitos que tuvo Ayala producto de la venta de droga en parte del distrito oeste de la ciudad. Es por eso que atribuyó a la mujer y su hijo la operación, y en el caso de la testaferro no quedó detenida, ya que se acordaron medidas alternativas a la prisión preventiva.

La trama se desmoronó por su propio peso al analizar el perfil fiscal de Eliana Ayala. Cruzamientos de datos realizados con ARCA (ex-AFIP) y Anses demostraron que la mujer no registró ningún tipo de actividad económica legal, empleo en blanco ni ingresos entre los años 2014 y 2025. Su único antecedente financiero era figurar como deudora con "problemas financieros" en el Banco Central. Para Alberdi, es evidente que el verdadero dueño de la casa es su hijo y que los fondos provinieron directamente de los búnkeres de droga.

Mauricio Ayala no es un nombre desconocido para los investigadores. Tras eludir a la justicia federal durante casi nueve años por una causa de narcotráfico iniciada en 2016, fue procesado por un megaoperativo en enero de 2024, donde la policía incautó 168 kilogramos de marihuana y cocaína en una vivienda lindera a las vías del ferrocarril en la zona de Felipe Moré y Gutenberg.

 Droga incautada a la banda de Ayala.

Informes de inteligencia lo describen como el jefe indiscutido de un "clan familiar" dedicado no solo al microtráfico, sino también a regentar robos y extorsiones. Incluso, la Justicia provincial lo investiga por haber ordenado una serie de balaceras mafiosas contra lugares de alto perfil en Rosario —incluyendo el Banco Macro, el hospital de emergencias Clemente Álvarez, la comisaría 29ª y una estación de servicio— luego de que la Provincia derribara uno de sus principales puntos de venta de droga.

Ayala fue finalmente arrestado el 9 de junio de 2025 en un allanamiento donde se le secuestraron dispositivos electrónicos que fueron clave para conocer más datos sobre su forma de manejarse.

Dado que Ayala ya se encuentra tras las rejas cumpliendo prisión preventiva por las causas de narcotráfico, el Ministerio Público Fiscal solicitó para él una inhibición general de bienes por un año para asegurar el pago de las multas millonarias que prevé la ley de lavado.

Por su parte, para la madre, Elicia Ayala, el fiscal optó por no pedir la prisión preventiva al no registrar antecedentes de peligrosidad procesal, pero solicitó la prohibición de salir del país, la obligación de fijar domicilio y comparecer mensualmente ante el juzgado. Asimismo, se trabó un embargo preventivo con fines de decomiso sobre la casa de Roldán, buscando que la vivienda quede definitivamente en manos del Estado.