Un joven de 25 años se presentó este martes en la base de la Policía de Investigaciones, en Lamadrid al 500, y en los próximos días será imputado por haberle disparado a su padre frente a una vivienda de la zona norte de Rosario. Además de un conflicto familiar, en el caso asoman aristas que lo vinculan a una trama de narcomenudeo.
De acuerdo con datos aportados por voceros policiales, en la madrugada del 4 de enero, César B., de 43 años, ingresó gravemente herido al Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, trasladado por una unidad sanitaria desde su casa de Cavia y Castagnino, en barrio Parque Casas.
Los médicos dejaron al paciente intubado y reportaron que se encontraba hemodinámicamente estable, aunque la destrucción provocada por el proyectil obligó a la realización de una colostomía.
Personal de Gendarmería entrevistó a los pocos testigos que se animaron a aportar datos y logró identificar el lugar del episodio: una antigua vivienda ubicada en Cavia al 1648, a media cuadra de la vivienda del herido, donde en la vereda se halló una vaina servida calibre 9 milímetros.
Dentro de la finca, más precisamente en un garaje, los pesquisas de la PDI encontraron ropas manchadas de sangre, 14 balas intactas calibre 9 milímetros, productos utilizados para cortar y estirar cocaína, una balanza de precisión y una cuchara con restos de droga cocinada con bicarbonato, un utensilio que dio cuenta del consumo de la sustancia en pipa.
Según trascendió, los testimonios de familiares de César B. apuntaron de manera directa a Gabriel, su hijo, con quien mantenía una relación conflictiva.
La investigación por tentativa de homicidio calificada, a cargo de la fiscal Marisol Fabbro, derivó en una serie de allanamientos realizados por la Unidad de Violencias Altamente Lesivas, aunque el sospechoso logró esquivar las medidas.
según confió una fuente de la causa, con el avance de la causa, el joven se vio "cercado" y en la mañana del martes optó por presentarse, acompañado por dos abogados, en la sede de la Policía de Investigaciones.