La violencia que se puede vislumbrar en torno al mundo Newell’s está empapada de bandas vinculadas al narcotráfico y al ambiente delictivo. La conducción de la barra brava leprosa es disputada por tres grupos bien definidos, y llevaron a que organismos de seguridad como Aprevide consideren a esa parte de la hinchada rojinegra como “la más sangrienta y peligrosa del país”. Por eso el próximo partido por Copa Argentina lo jugará sin su público.
En la nómina entregada por el ministro de Seguridad de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, ante la Fiscalía Regional Segunda Circunscripción con las identidades de las personas que no podrán ingresar al Coloso Marcelo Bielsa por la aplicación del derecho de admisión, figuran los nombres de cuatro “líderes” de las tres facciones de la barra leprosa.
Por un lado, Leonel Jesús, alias “Leito”, y Marcelo Alejandro, alias “Coto”, encabezan una banda delictiva que quiere quedarse con el poder de la barra rojinegra. Quieren desplazar a las otras dos organizaciones que están enfrentadas hace bastante tiempo.
Una de las bandas está liderada por Matías Pera Pujol, quien estuvo con Diego "Panadero" Ochoa, ex jefe de la barra leprosa que está detenido desde agosto de 2013, y luego lo enfrentó desde el bando de Maximiliano "El Quemadito" Rodríguez, quien después fue asesinado de un disparo en el cráneo en la intersección de avenida Pellegrini y Corrientes. Pera se hizo presente en las instalaciones del Coloso en la previa al choque con Puerto San Martín por la Copa Santa Fe.
La otra facción está conducida por el conocido Nelson Gabriel “Chivo” Saravia, quien responde al “Panadero”. Parte de su grupo fue demorado en la comisaría 5ª el pasado 5 de julio, cuando estaban armados frente a la boletería, donde los cabecillas compraban entradas para el choque ante Puerto San Martín.
Cuatro de las 27 personas demoradas aquella noche del 5 de julio todavía se encuentran detenidas en la mencionada comisaría por el delito de portación de arma de fuego sin la debida autorización legal.
Desde el Ministerio de Seguridad estiman que, en total, son unos 300 hombres los que hoy se dirimen la conducción de la barra. Tienen poder de fuego, estructura y logística para afrontar a otro bando. También pueden duplicar su cantidad de miembros con tan solo un chasquido de dedos, es decir, de dinero “efeté”. No disputan sólo el lugar principal en la popular, sino el negocio del manejo de entradas, la recaudación de los cuidacoches que están ubicados en adyacencias del Coloso, la comercialización de drogas en distintos puntos de la ciudad y hasta la representación de jugadores de las divisiones inferiores.
El negocio es millonario y la pelea está abierta. Para el gobierno provincial es una “oportunidad” para erradicar a los violentos, quienes a su vez ven la chance de quedarse con la llave del cuarto donde están las banderas leprosas, lo que es la señal del total liderazgo para los hinchas.
Aprevide comunicó este viernes a los organizadores de la Copa Argentina que la barra de Newell’s “es la más sangrienta y peligrosa del país” y que por ese motivo decidía suspender la presencia de público en el encuentro por los 16avos. de final del certamen ante Morón en la cancha de Lanús, previsto para el próximo miércoles.
Hasta el momento hubo crímenes relacionados a la disputa descrita (Matías Franchetti, alias “El Cuatrerito” y Maximiliano La Rocca). Esto provocó un reacomodamiento en las facciones y ascensos de mandos medios que buscan tener mayor poder en las organizaciones. El Ministerio de Seguridad, sólo en el clásico de ida por los cuartos de final de la Copa Santa Fe ante Rosario Central, tomó 2.900 fotografías a los hinchas considerados “peligrosos” o de incidencia en esta batalla. Hasta el momento, son unos 80 los apuntados para que no ingresen a una cancha a ver a Newell’s. Y la lista promete ampliarse aún más.
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