En la derrota de Newell's frente a Boca del último lunes en la Bombonera, el paraguayo Jorge Recalde volvió a quedarse con un grito de gol atragantado. Aunque después pudo convertir y marcar el descuento rojinegro, antes padeció otro fallo arbitral polémico que le impidió festejar. Fue la cuarta vez en los últimos cinco partidos, toda una rareza.

Iban 12 minutos del segundo tiempo y el equipo de Gabriel Heinze perdía 2 a 0 contra el Xeneize cuando, tras un envío al área de Cristian Ferreira, el delantero leproso anotó de cabeza y achicó la diferencia en el resultado, pero el árbitro Fernando Echenique consideró que en la acción previa el defensor Nicolás Valentini, que intentó despejar y se la bajó a Recalde, fue desplazado por Guillermo Ortiz, sancionó falta e invalidó el tanto.

Acostumbrado a los goles anulados, esta vez el guaraní casi ni se enojó con el juez, resignado. Es que en el semestre tiene seis gritos en la Liga y uno en la Sudamericana que lo convierten en el máximo artillero del club, pero también hizo otros cuatro que no le convalidaron por distintas razones.

Una de las voces vinculadas al fútbol que expresó su opinión sobre el tanto anulado contra Boca fue el Javier Castrilli. Para el ex árbitro no hubo falta de Ortiz ante Valentini.

Antes de la visita a Boca, en la fecha anterior convirtió de cabeza frente a Atlético Tucumán lo que hubiera significado el 1 a 0 para Newell's, pero el VAR le apuntó al árbitro Leandro Rey Hilfer que, en la jugada previa, Jeremías Pérez Tica estaba adelantado y se lo anularon.

Algo similar le ocurrió en la fecha 24 en la victoria leprosa sobre Independiente en Avellaneda. El paraguayo hizo el 2 a 0 pero el juez Ariel Penel revisó la acción en el VAR, vio una supuesta falta de Martino sobre Barcia y le dijo que no.

En la fecha 22, a comienzos de julio, el delantero rojinegro anotó el 3 a 2 sobre Gimnasia en el Coloso, aunque el asistente levantó la bandera por una presunta posición adelantada de Ortiz y después el VAR se la ratificó al árbitro Darío Herrera.

Las cuatro jugadas fueron muy finas y no estuvieron exentas de polémicas. Los seis goles de Recalde en la Liga hoy podrían ser diez, además de los puntos que le hubieran permitido ganar a los de Heinze, en especial ante Gimnasia y Atlético Tucumán, partidos en los que empató.

Al margen de los gritos que no le dieron a su goleador, Newell's también se sintió perjudicado en otras fechas: un gol no convalidado frente a Unión (de Brian Aguirre), las tarjetas rojas sufridas frente a Huracán y las no aplicadas al rival, y un penal a favor no sancionado por una mano frente a Central Córdoba en Santiago del Estero.

Todas estas decisiones provocaron el enojo y la bronca del plantel y del Gringo Heinze. Más de una vez, el DT se quejó públicamente de los arbitrajes y hasta se trenzó en acaloradas discusiones dentro de la cancha con los hombres de negro. Hasta llegó a manifestar que los errores respondían a un encono personal de la AFA contra su persona. "Hay que luchar contra el poder", dijo después de empatar con Atlético.