Zamora: "Newell's me negó el estadio para hacer un partido a beneficio"

El Negro, que tras la muerte de Toresani planea impulsar una ley para ayudar a ex jugadores desprotegidos, confesó que no tuvo ayuda del mundo leproso tras sus dos ACV. "A mis ex compañeros no me animo a decirles lo que estoy pasando para que me ayuden", dijo en A Diario

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Julio Zamora confesó que los dirigentes de Newell's le negaron el estadio para poder hacer un partido a beneficio tras los dos infartos cerebrales que sufrió a fines de 2017. En A Diario (Radio 2), aseguró además que no se anima a contarles a sus ex compañeros de la Lepra el duro momento económico que está atravesando para recibir ayuda.

A raíz de la muerte de Julio Toresani, el Negro intenta impulsar junto a un abogado amigo (Juan Alcaraz) un proyecto de ley que les permita contar con contención a aquellos ex futbolistas que estén sufriendo problemas económicos. Y charlando con Alberto Lotuf y David Luis, hizo la confesión sobre la falta de solidaridad del club de sus amores.

"Hubo un amigo, Diego Rodríguez, que pidió el estadio de Newell's para hacer un partido y le dijeron que no, que era imposible. Me dolió mucho porque era a beneficio. No sé quién, pero dijeron que era imposible, que había gastos que afrontar. Pero eso lo pagaba la gente", narró.

Julio trabaja en Bolivia cuando sufrió los ACV. Hoy sigue allá.


Zamora, que debió vender su casa para pagar los gastos de su rehabilitación, sí destacó la ayuda de ex jugadores de Central: "Hubo gente que se preocupó por mí: estoy muy agradecido con Carbonari, el Kily González, que me llamaron personalmente para preguntar como estaba".

Del universo rojinegro, sólo nombró a dos ex compañeros: "Hablo con Gamboa seguido, con Pochettino tuve una charla, pero no me animo a decirles que estoy pasando este momento para que me ayuden".

"No importa, yo los quiero porque fueron compañeros míos y prefiero no meterme en ese tema porque es delicado. La ayuda sale de uno de corazón o no sale. No tenés que esperar que uno llame para hacer algo", dijo.

El Negro, ídolo de las mejores épocas leprosas.


Sobre el mal pasar económico que afronta, contó: "Yo tuve un comedor durante diez años, le daba de comer a mucha gente. Pero nunca dije nada. Y no molesté a nadie porque creía que lo que debía pasar pasó y yo tenía mis cosas para deshacerme de ello y costear todo". 

"Como mi esposa es repostera, ahora tenemos un negocio de comidas en Cochabamba, acá en Bolivia. Estamos con eso y tratamos de seguir con eso", cerró.

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