El cierre de la Copa del Mundo 2026 no tuvo el desenlace esperado para la selección argentina ni para Lionel Messi. Tras el pitazo final que decretó el triunfo de España, el rosarino permaneció sentado sobre el césped durante un largo rato, con la mirada fija en la nada y asimilando el golpe sin exhibir demasiadas reacciones corporales.

La procesión interna continuó hasta el momento de la premiación oficial. El capitán encabezó la delegación nacional para recibir la medalla del segundo puesto de manos del presidente estadounidense Donald Trump, e inmediatamente después descendió hacia el campo de juego junto al resto de los futbolistas con un único objetivo: reconocer el aliento del público que se encontraba presente en el MetLife Stadium.

     

Fue justamente en ese contacto directo con las tribunas donde las barreras de la emoción. Al levantar la cabeza y observar a la multitud celeste y blanca que coreaba su nombre a pesar de la derrota, el Diez rompió en llanto, visiblemente conmovido por la muestra de afecto.

A pocos metros de distancia, su compañero Rodrigo De Paul lo acompañó en el sentimiento, mostrando también las lógicas lágrimas de frustración por haber quedado a las puertas de la gloria.

El llanto de Messi que concentra el dolor de todo un país. (EFE) 
El llanto de Messi que concentra el dolor de todo un país. (EFE) 

Las cuentas de redes oficiales de la selección argentina compartieron un sentido mensaje para Leo después del partido.

“Tus lágrimas son las nuestras, Capitán. Nos diste las alegrías más grandes de nuestras vidas. Gracias por la entrega, por la magia y por dar la vida hasta el último segundo. ¡Te amamos para siempre, Leo!”, escribieron junto a la foto del rosarino.