A los 40 minutos del primer tiempo, una ocasión confusa terminó con la pelota dentro del arco de Rosario Central. Tras miles de rebotes, Sebastián Driussi venció a Ledesma y salió a gritar su gol.

Sin embargo, había un montón de cosas que revisar: un posible offside de Driussi, una mano en medio de los rebotes, empujones varios y empujones varios. 

Luego de la celebración, el árbitro Facundo Tello recibió el llamado del VAR. Andrés Merlos, encargado desde Ezeiza, comunicó que había que revisar la posición del delantero millonario. Por eso, tras un par de minutos, el gol fue anulado por offside

     

Más tarde, llegó el pedido de los canallas de un topetazo desde atrás contra Alejo Véliz. Paulo Díaz lo movió en la carrera al gol y el “9” Canalla se desplomó. Ni Tello en la cancha, ni Merlos en el VAR vieron infracción. 

     

Las polémicas no cesaron. A los 30 del complemento, Ángel Di María se instaló en el área y Maxi Salas lo tomó de la camiseta. Al girar, cayó pesadamente y reclamó penal, como todo el estadio. Esta vez, lo que pareció un claro penal, no fue sancionado para el Canalla.