Salió adelante sola y encontró en el mundo IT el camino entre maternidad y emprendedurismo

Es rosarina, fue mamá joven y su hija fue el motor para no rendirse hasta lograr la estabilidad financiera y personal que buscaba

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A sus 31 años, Belén Renna es un faro de inspiración para todas aquellas mujeres que enfrentan solas los desafíos de la vida. Nacida y criada en la ciudad de Rosario, Belén atravesó un camino sinuoso con adversidades laborales y personales hasta convertirse en una exitosa Analista de Datos. Pese a su corta edad, pudo comprobar que la maternidad y el emprendedurismo pueden coexistir armoniosamente y que las mujeres también pueden ganarse su lugar en el mundo IT.

La historia de Belén es un relato de perseverancia, determinación y la búsqueda incansable de la estabilidad financiera y personal. Desde una edad temprana, se aventuró en diversos campos laborales enfrentándose a innumerables desafíos con una valentía inquebrantable.

Después de concluir la escuela secundaria en 2009, Belén obtuvo el certificado First de Inglés y se sumergió en el mundo laboral. Con una curiosidad insaciable, le costó encontrar su vocación y exploró profesiones tan diversas como administración de empresas, peluquería, profesorado de matemáticas, pilates, Pole Sport y personal trainer.

Entre sus primeras experiencias, comenzó a trabajar en un Call Centers en inglés y castellano y también se desempeñó como empleada administrativa. Su deseo de vivir una experiencia internacional la llevó a Brasil, donde, a pesar de una inversión fallida en un negocio de bicicletas, no perdió su espíritu emprendedor. Para empezar de nuevo, volvió al país por amor y se apoyó en su faceta fitness para generar nuevamente ingresos.

Es rosarina, fue mamá joven y su hija fue el motor para no rendirse

Al poco tiempo, entre las tantas clases que daba en un gimnasio, su cuerpo le advirtió que algo iba a cambiar para siempre: estaba embaraza. Trabaja en la informalidad y sin obra social. Lloró, lloró muchísimo pero se enamoró al instante de escucharle los latidos del corazón a Lola y como siempre, siguió adelante pero ahora mejor acompañada.

El desafío de la maternidad puso ríspido el camino con esfuerzos y responsabilidades que no se traducían en ingresos significativos. Es por esto que, a los 25 años, con su hija recién nacida Belén inició su carrera como martillera pública y obtuvo una beca en la Universidad Católica Argentina que le permitió concluir sus estudios. Sus notas eran el reflejo de su compromiso. Corría, trabaja, estudiaba, amamantaba y en su espalda recaían la economía y las tareas del hogar.

La vida en pareja no fue la esperada, y al quedarse sola con su hija, enfrentó trabajos agotadores, con largas horas de pie y situaciones de acoso laboral que más de una vez eligió callar. Cada vez que parecía estar cerca de la estabilidad, la suerte cambiaba y todo se ponía cuesta arriba. No obstante, en su esencia estaba sortear cada obstáculo con coraje y determinación.

El punto de inflexión llegó cuando, tras experiencias difíciles, un amigo ingeniero en sistemas le presentó el universo de los datos. Decidió especializarse en este campo, a pesar del costo que implicaba formarse en la materia. Trabajó incansablemente, incluso privándose de comodidades básicas para pagar el curso.

Mamá, mujer y emprendedora, las tres fortalezas que Belén utilizó para vencer las adversidades

El resultado de su esfuerzo fue notable. Belén completó con éxito un Bootcamp de una empresa rosarina y ahora trabaja como Analista de Datos en una reconocida compañía donde se siente por primera vez valorada. Allí encontró la estabilidad laboral e ingresos que siempre anheló y sin sacrificar su vida personal. Hoy organiza su tiempo en sintonía con la crianza de su hija y expande sus intereses individuales.

Mamá, mujer y emprendedora, estas son las tres fortalezas que Belén utilizó para vencer las adversidades. Su mensaje para su hija y para todas las mujeres es claro: "Siempre luchar por sus sueños". En un mundo donde otros descansan o se quedan en la queja, ella es un testimonio viviente de la constancia necesaria para alcanzar lo que se desea.

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