La Cámara de Diputados de la Nación convirtió en ley este miércoles los cambios en el impuesto a los Bienes Personales. Con 125 votos a favor, 65 en contra y 27 abstenciones, se ratificaron las modificaciones introducidas por el Senado al proyecto, que forma parte del paquete económico complementario del presupuesto 2019.
Cambiemos contó con apoyo mayoritario del interbloque peronista Argentina Federal. En cambio, el kirchnerismo, el espacio Red por Argentina -de Felipe Solá y el Movimiento Evita-, la izquierda, el salteño Alfredo Olmedo y el mendocino José Luis Ramón rechazaron el proyecto.
Se abstuvieron el Frente Renovador; los justicialistas Diego Bossio, Eduardo “Bali” Bucca y Javier David; los puntanos de Unidad Justicialista; el bloque Evolución -de Martín Lousteau-; el socialista Luis Contigiani; y Javier Campos, de la Coalición Cívica. Lo mismo hizo una sola diputada del Frente para la Victoria-PJ, la chubutense Ana Llanos.
El presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, el rosarino Luciano Laspina, sostuvo que el proyecto “se inscribe en el marco de una negociación entre el gobierno nacional y las provincias para compensar algunos de los gastos de los que se harán cargo las provincias en materia de subsidios al transporte y la tarifa social eléctrica”.
Según la ley, el mínimo no imponible de Bienes Personales pasará de los 1.050.000 pesos actuales a 2 millones a partir de los ejercicios fiscales 2019 y siguientes. Además, aquellos que declaren bienes por entre 2 millones y 5 millones de pesos pagarán una tasa de 0,25%; de 5 a 10 millones tributarán 0,50%, y a partir de los 20 millones, la tasa será de 0,75%.
En el Senado ese proyecto se modificó por impulso del jefe del bloque peronista, Miguel Pichetto, quien propuso exceptuar de este impuesto las casas con destino habitacional de hasta 18 millones de pesos.
Para Laspina este cambio es “atinado” y “viene a darle un alivio fiscal a la clase media”.
Por el kirchnerismo, la economista Fernanda Vallejos advirtió que se trata de un “parche” y que “el ensañamiento de la política económica del gobierno ya no es con los más vulnerables, sino que también es con la clase media, porque este es un impuesto en contra de la clase media trabajadora”.
La diputada del Frente para la Victoria-PJ cuestionó que el proyecto “exime de pagar a este impuesto a los más ricos propietarios de las tierras más caras de Argentina”, y puso como ejemplo el caso de su provincia, Buenos Aires, donde hay “1.300 propietarios rurales que son dueños de 11 millones de hectáreas”, las cuales “en las zonas más productivas llegan a cotizar por encima de los 30 mil dólares”.
“La familia del presidente Macri, los Blanco Villegas, tienen 25 mil hectáreas en Tandil. No van a pagar Bienes Personales, y un trabajador que tiene 2 millones de pesos sí va a pagar. ¿Cuál es el criterio de justicia detrás de este parche de Bienes Personales?”, se preguntó.
También fue muy duro el ex ministro de Economía de Cristina Fernández de Kirchner, Axel Kicillof, quien señaló que “este proyecto plantea cobrarle a los sectores medios el impuesto a los Bienes Personales, pero no como forma de redistribuir la riqueza, sino para exprimir a la clase media”.

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